11
Jul
08

Ultraliviano, ultramóvil y ultraconectado (VII y fin)

La envergadura del movimiento es tal que el siempre esperado Apple tuvo que lanzar una versión liviana de su Mac portátil. El Mac Book Air mantiene el ancho y la profundidad del Mac tradicional con una pantalla de 13,3″ de una resolución de 1200×800, pero el espesor del equipo ha disminuido significativamente y no supera el espesor de una mano adulta (0,76 pulgadas) con un peso incluidas las baterías de sólo 1,4 kg, casi un kilo menos de las versiones anteriores.[1] Los colaboradores de Apple más capacitados para desarrollar este tipo de estrategias habían creado[2] el concepto TiBook para la PowerbookG4, pero luego se fueron de la compañía y fundaron una de las empresas más competitivas del sector, la OQO. Después del esfuerzo para desarrollar el iPhone, Apple intenta regresar a un camino que jamás debió abandonar. 

El hecho de que la miniaturización de la electrónica no tenga límites aparentes hace pensar que la livianización de los dispositivos conduce a una convergencia de los dos mercados. Sin embargo, esto no es así debido a que el consumo de energía de los procesadores potentes oriundos del mundo de la PC es aun tan importante que es impensable pensar que el proceso puede continuar sin más. Si bien el uso de procesadores de bajo consumo facilita la tarea, la duración de la autonomía energética sigue siendo un problema mayor. La tecnología existente para la provisión de energía de estos dispositivos no permite fabricar baterías que soporten, bajo condiciones normales, un uso más allá de las 4 horas. En el mejor de los casos, la autonomía podría extenderse a las 8 horas. ¡Qué paradoja! ¿Qué es la movilidad sin autonomía? Hacerlos más potentes, más económicos y más livianos puede lograrse. Es mucho más difícil hacerlos más autónomos. Es una optimización que limita seriamente los dos mundos, aunque especialmente el de la UMPCs por la potencia que se le exige.[3]

¿Pueden las UMPCs reemplazar las notebooks tradicionales, los PDAs y los teléfonos móviles de gama alta? Evidentemente no. Probablemente los PDAs son los que más tienen que perder en la medida en que no terminan de adherir a un concepto u otro, y no parece haber espacio suficiente para tres. Aunque seguirán existiendo intentos puntuales por borrar las fronteras entre unos y otros, los teléfonos móviles y los UMPCs compartirán el rol de compañeros de ruta privilegiados. Al mismo tiempo, los UMPCs, salvo en aplicaciones y estilos de vida muy peculiares como, por ejemplo, la de un alumno en sus primeros años de estudio[4], no ofrecen mayores riesgos para las PCs de escritorio, capaces de ofrecer  una notoria diferencia en la calidad de visionamiento, en la capacidad de procesamiento y en la comodidad que ofrecen para los usuarios en el momento de producir contenidos propios. Los UMPCs son dispositivos suficientemente bien dotados para, con una conectividad de alta velocidad competitiva con las mejores de las redes de TM, ofrecer una experiencia de fruición mucho más inmersiva y rentable congnitivamente que la ofrecida por los teléfonos celulares cuando se trata de acceder a contenido de entretenimiento durante los desplazamientos. Sin embargo, compromete las dos manos del usuario para prácticamente todas las operaciones de consulta y navegación y para operaciones tan sencillas como escuchar música requiere un estado de operación similar a la de una PC en funcionamiento para procesar grandes cantidades de operaciones y datos. En las batallas que se avecinan, están confrontándose conceptos a la vez similares y diferentes. Los dos apuntan a satisfacer los requisitos de una movilidad que no termina de conformarse con lo que se le ofrece actualmente. Pero son diferentes porque ambos tienen genes diferentes. Los procesadores y sistemas operativos sobre los que trabajan pertenecen a mundos distintos. Al fin y al cabo, es difícil olvidar el para qué fueron creados. El core de la TM es la de la comunicación interpersonal y la de la computadora personal es la procesar datos. Cada una ha hecho bien lo suyo, pero el usuario siempre quiere más, claro que por un precio inferior.

El mercado de los UMPCs se ha desarrollado desde 2005 sin que todos los jugadores se hayan podido consolidar. De todos modos, salvo algunos intentos de las grandes marcas, lo que se observa es un universo de UMPCs compatibles, clones provenientes de múltiples fuentes de diseño, fabricación y ensamblado. El todo conforma un sector abierto capaz de enfrentar seriamente los gigantes industriales del mercado de los teléfonos móviles y competir, al menos, en el sofisticado segmento profesional. La clonación tecnológica permite precios muy competitivos. Estos son su gran fortaleza, aunque habrá que ver cómo se comportan los actores cuyo principal capital son las licencias por diseño de hardware o firmware, y por . En otros términos, cuánto están dispuestos a reducir sus márgenes para competir más firmemente con los teléfonos móviles de alta gama. Y por otra parte, la introducción de Google en el mercado de la telefonía móvil esconde, desde una perspectiva más a largo plazo, la potencialidad de competir con Microsoft en el área de los sistemas operativos para PCs. Google está haciendo con Android lo que Microsoft no logra aun con sus sistemas operativos en el mundo de las PCs, es decir, una integración vertical de productos y contenidos. La batalla acaba de comenzar.


[1] Fuente: Apple. Consultado en http://www.apple.com/macbookair/design.html el 12 de febrero de 2008.

[2] Nick Merz, Jonathan Betts-LaCroix, Jory Bell.

[3] La investigación científica y tecnológica debe aportar soluciones rápidamente. Si los dispositivos tienden a estar todo el tiempo en uso, las condiciones energéticas actuales para su funcionamiento se revelan incapaces de soportar la carga de consumo necesaria sin introducir alguna incomodidad para el usuario, ya sea porque debe restringir el consumo y utilizarlo para ciertas funciones en detrimento de otras, o porque debe adicionar el peso de baterías suplementarias que, por tratarse de un dispositivo móvil, representan un porcentaje muy elevado del equipo, tal vez, incluso. Por eso, las investigaciones actuales apuntan a métodos de producir la energía en el momento de la demanda y menos a acumular energía previamente al uso, como es el caso típico de las baterías actuales. Por ejemplo, se avanza hacia soluciones humanomecánicas, energía que puede ser producida por el movimiento humano mecánico, como el movimiento natural de la rodilla o del tobillo al caminar. Estos movimientos pueden producir suficiente energía para abastecer el consumo promedio de las funciones de un teléfono celular o de un dispositivo médico o sanitario, o un GPS, mientras el usuario se desplaza a pie por la ciudad. Ya se ha demostrado que la energía que el trabajo mecánico de la rodilla produce en cada pierna puede ser del orden de 5 watts, capaz de abastecer las funciones básicas de un dispositivo de las características mencionadas. Fuente: Jha, Alok. Take a walk – and charge up your phone. The Guardian. Friday February 8 2008. Consultado en http://www.guardian.co.uk/science/2008/feb/08/energy.research el 21 de febrero de 2008.

[4] Por ejemplo, ClassMate, desarrollado especialmente por INTEL para el mercado de la educación primaria. Ver en http://www.classmatepc.com/education.html


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