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Feb
10

ereaders: China y el efecto mariposa

Telefónica no es la excepción, ni mucho menos aun la primera operadora que lo intentará. El mercado de los contenidos nunca estuvo tan disputado como ahora, momento en el que las operadoras de telecomunicaciones están empezando a sentir cómo el mundo que conocieron está empezando a crujir. El Mobile World Congress que se realiza anualmente en Barcelona nos trajo muchas sorpresas como lo hace todos los años y algunas confirmaciones. Dicho de otro modo, es también el lugar donde las expectativas se “desinflan” porque las compañías no confirman aquello que todos esperan o, lo que generalmente acontece, las expectativas se “inflan” después de constatar con hechos lo que todos creen saber por rumores. Este tipo de exposiciones, y el Mobile World Congress es una de las importantes del mundo, sirven para explicar a los especialistas, los medios y los curiosos hasta dónde las compañías quieren participar en esta dialógica entre cambios tecnológicos y hábitos culturales y sociales. El congreso sirvió, en todos los casos, para ratificar el interés de las Telecos por el mercado de los contenidos.

Es sabido que la pretensión legítima de las operadoras de telecomunicaciones por hacerse un lugar en la posconvergencia (una tierra en la que la VoiceOnIP reinará entre las formas de comunicación oral) las estimula a introducirse decididamente en un mundo más complejo como es el de los contenidos. Es conocido además que esta batalla no deja indemne a ninguno de los demás jugadores. La influencia que pueden tener las decisiones estratégicas de empresas de ese porte que cuentan en su activo la posibilidad de un contacto directo con millones de usuario simultáneamente las 24hs/7días/365días, es de enorme trascendencia para todo el mercado de los contenidos. Digamos, además, que su capacidad de influir ante los poderes públicos no requiere ninguna nueva demostración. Telefónica, cuya influencia regional es de enorme magnitud, no es la única que se prepara comprando empresas que le faciliten el acceso a lo que viene en comunicaciones y entrando en todo nuevo mercado de contenidos que se avizora por fuera de los medios tradicionales. Partamos del caso chino antes de abordar el caso español-iberoamericano.

Saltando la muralla china

China no puede continuar al infinito con el crecimiento “industrial” que ha tenido en los últimos años. La crisis global no continuará cien años y China seguirá liderando las exportaciones industriales como India seguirá estando entre los líderes globales en la provisión descentralizada de servicios. Pero el gobierno chino sabe que, mas temprano que tarde, no podrá utilizar las mismas recetas que empleó en los últimos años para hacer frente a la demanda creciente de millones de personas que buscan emigrar de las granjas colectivas que quedan, hacia las grandes ciudades en busca del confort “clase media”.[1]

China pretende planificar todo, hasta la evolución de la naturaleza, aunque las políticas oficiales no lo expresen de ese modo. Ya demostró que si se dedica a “jugar con el clima”, es capaz de hacer nevar cuando la naturaleza no lo indica con consecuencias que no controla. Para algunos, aun está lejos de demostrar que es capaz de crecer sin contaminar ni recalentar la atmósfera, y mucho más lejos está de demostrar su capacidad de alcanzar la posición de líder global absoluto, una posición que no puede adquirirse con un moneda ultradevaluado, políticas de acceso a la información cada vez más cuestionadas y un despliegue militar extraterritorial indescifrable. Ese liderazgo es imposible de alcanzar si no dispone de una gran artillería de estrategias masivas para dar un salto cualitativo en la formación de recursos humanos que acompañe una transformación rupturista respecto de la etapa anterior, basada en el modelo productivista típico, un paradigma transideológico que puede leerse en cualquier manual de desarrollo clásico fundado en el industrialismo urbano escrito y reescrito en los últimos 200 años. Sin detener el esfuerzo por multiplicar 1000 veces aun el número de científicos con doctorado y elevar las competencias profesionales de los graduados universitarios (requiere medio millón de nuevos ingenieros por año), ese salto exige, sobre todo, y ahí está la clave, hacer que millones de escolares se formen para la próxima China, la de los servicios, la que es capaz de hacer olvidar la imagen de factoría humeante que identifica el país de hoy, a favor de una imagen deseada que representa un líder que no sólo sea primero en producto nacional bruto y en exportaciones, sino que lo sea también en todos los rubros, incluyendo el diseño, la creatividad y los productos de alto valor agregado, así como en los servicios de todo tipo.

Ese salto comienza en la educación, allí donde se preparan millones de personas con un sola finalidad, emigrar de su villa campesina a la megalópolis. China siempre fue un caso aparte, solo que para algunos la historia que vale la pena ser narrada comenzó… ayer. El paisaje del país con mayor potencial sociodemográfico del planeta cambiará tanto que para 2050 el mundo será muy diferente del que hoy conocemos. Los especialistas proyectan que si la urbanización continua con la tasa de crecimiento actual, es decir, al 1% anual, cerca de 900 millones de chinos vivirán en alguna ciudad antes de 2020.[2] Antes de que finalice 2010, tendrá cerca de 200 megalópolis (más de un millón de hab.) En los próximos cinco años, el gobierno construirá cerca de 300 nuevas ciudades y, en menos de cuarenta años, se agregarán más de quinientos millones de personas a los que ya viven en las megalópolis. China habrá duplicado el porcentaje de personas viviendo en grandes ciudades entre 2000 y 2050. 70% de la población de China vivirá por entonces en alguna ciudad. [3] En menos de dos décadas, deberá comenzar a exportar su carácter industrialista y parte de su contaminante industria a los países “retrasados” de Asia continental y África, que los hay en demasía. Todos estos cambios son relevantes y tendrán implicancias profundas para todos en todos los sectores.  

Si China quiere, los ereaders serán tan populares como los teléfonos móviles

China, futuro en muchos aspectos, es también una realidad en materia de contenidos. “Internet tiene una penetración en China del orden del 23% contra 74% en EE.UU. Lo que distingue la evolución de China es que más de un tercio de las conexiones a Internet se hacen a través del móvil. El primer operador de TM, China Mobile, que tiene cerca del 80% de un mercado de 600 millones de usuarios, ya cuenta con más de 100 millones de usuarios de Internet móvil de un total que superaría los 120. Pero el fenómeno del consumo de contenidos on line desde el móvil se acelerará en China en los próximos dos años vertiginosamente. La crisis económica global apuró la transición de sus redes. China está invirtiendo 300.000 millones de dólares, según estiman las empresas privadas del sector residentes en el país, en una nueva infraestructura de 3G y superior, lo que amplificará el efecto de los accesos móviles en el total del conjunto de contenidos, uno de los principales responsables de que la penetración de Internet haya crecido a un ritmo de 50% anual.[4] La primera actividad de los usuarios chinos en Internet es la descarga de música. 85% de los internautas lo practica. Cerca del 70% de los 300 millones de internautas ven video on line. El servicio de distribución de música a los celulares de China Mobile tiene más de 80 millones de usuarios y 40 millones de usuarios de las plataformas de noticias.[5]” [6]

Como lo vengo sosteniendo en diferentes foros de reflexión y debate, están dadas todas las condiciones para que vivamos un nuevo sismo en el mercado de los contenidos cuyo epicentro estará en China. Las factorías chinas fueron determinantes en la construcción de una sociedad de las comunicaciones móviles por el efecto que tuvieron en la fijación de precios de los dispositivos de recepción, entre otras tantas tecnologías commoditizadas. Pero aun no hemos percibido todos los efectos de esta capacidad de producción a escala planetaria.

Obviamente, el mercado editorial es una pieza interesante en este tablero dada su influencia sobre la manera de informarse, sobre la cultura en general y la educación en particular. Veamos algunos detalles de lo que está sucediendo. “Founder Group, un proveedor de soluciones digitales para edición, está proyectando la construcción de la mayor base de contenidos digitales de China para su portal Fanshu.com (joint venture con el buscador Zhongsou.com) que ya tiene 500.000 ebooks y en un año tendrá 1,8 millones. Founder corre con la ventaja de ser el proveedor de soluciones de 500 editoriales y 700 periódicos, y cerca de 4.500 establecimientos educativos de todos los niveles. Según DisplaySearch, se venderán en China cerca de un millón en 2009 y 3 millones en 2010, un 20% del total mundial de ventas.”

Pero nada de todo eso puede tener la significancia del megaproyecto de China Mobile. Si ya es previsible que antes de 2015 China superará EE.UU. en la cantidad de ereaders en uso, la introducción del mayor operador de TM del mundo (tendría cerca de 700 millones de líneas) en el mercado de los ebooks mediante un acuerdo con 10 grandes editoriales locales puede transformar completamente el mercado chino y global. China Mobile construirá una plataforma para la distribución de ebooks y, más notable aun, hará fuertes promociones para que sus usuarios utilicen masivamente ereaders. El modelo se sustenta en el conocido paradigma de que sólo incrementando el tráfico, las operadoras de TM aumentarán o mantendrán sus ingresos. China Unicom, otra importante operadora local, ha decidido seguir el camino de China Mobile, por lo que todo el mercado nacional y regional estará influenciado por la demanda inducida de millones de ereaders. China Mobile en manos del Estado es un factor determinante en el modelo de crecimiento nacional. Es fijadora de precios en la TM pero también lo es de los dispositivos de recepción como de toda la tecnología necesaria para que centenas de millones de usuarios utilicen sus móviles para acceder a contenidos. Los nuevos precios, los precios de la segunda oleada de ereaders, estarán más determinados por la masividad de estas estrategias que por la lenta evolución del mercado occidental.

China necesita millones de usuarios consumiendo contenidos. Necesita construir una sociedad del conocimiento dónde los dispositivos móviles jueguen un rol central en el mayor salto educativo de la Historia de la Humanidad. Así como Corea del Sur demostró de lo que era capaz la televisión educativa convirtiendo en 20 años un país agrícola en un país potencia en electrónica de avanzada, la conectividad 3G y sus sucesoras de la movilidad se desplegarán con la rapidez que haga falta para llevar a los más recónditos lugares de la China profunda, los contenidos para actualizar los docentes, incorporar en toda la currícula los contenidos digitales interactivos para esta nueva revolución y construir un puente entre la vieja clase proletaria china y la nueva clase media globalizada y competitiva.

“Fabricantes como Datang Telecom, Hanwang y Aigo ya han comenzado el diseño y la fabricación masiva de aparatos para conectividad a través de redes 3G.[a] Los fabricantes asiáticos están transformando el panorama de las tecnologías móviles y acelerarán la velocidad de los cambios en los próximos meses. Actualmente, empiezan a aparecer ereaders de origen asiático, chinos e indonesios, de segundas marcas por debajo de los 100 dólares FOB. [b] Al elevado crecimiento del consumo digital en Asia debe adicionarse la capacidad de producir “genéricos” por parte de las factorías chinas que ya ofrecen modelos análogos de casi todo lo que tiene éxito como soporte digital para el consumo de contenidos, desde consolas de videojuegos hasta teléfonos móviles 3G (p.e., los genéricos de iphone que se distribuyen en la mayoría de las capitales sudamericanas, incluyendo BA, a precios equivalentes al tercio del original). La producción está fuertemente orientada a ereaders abiertos capaces de leer todos los formatos.[c]Con la introducción masiva de dispositivos genéricos y de segundas marcas muy diversas, es muy probable que los precios caigan durante 2010 tendiendo su evolución a parecerse a la curva que siguieron los reproductores de música para estabilizarse en algunas decenas de dólares.” [7]

La estrategia de China Mobile no es una extravagancia oriental, sino una inteligente decisión acerca de cómo las tecnologías móviles pueden acompasar los cambios culturales y disponerse alineadamente con los intereses del desarrollo económico y social. Lo que China Mobile concrete de estas especulaciones será determinante para la fijación de los precios del mercado de los soportes, tanto en términos absolutos (en dólares contantes y sonantes) como globales, dado que de sus factorías seguirán saliendo gran parte de los nuevos dispositivos de recepción y lectura. Pero la transmisión no se efectuará de igual modo entre el mercado chino de los contenidos y del resto mundo. Allí, la expansión china influirá en términos relativos (el ratio contenido/dispositivo, p.e.) pero no en términos absolutos, y su influencia será local o regional, pero no global, por razones culturales, al menos en una primera instancia.

Nunca habíamos sentido tan cerca el aleteo de la mariposa oriental.


Referencias

[a] Limin, Chen. Founder Group bets big on digital publishing revenues. En BUSINESSCHINA. Publicado el 18 de noviembre de 2009. Consultado en http://ftp.pub.cctv.com/upload/%C3%BD%CC%E5%B9%E3%B3%A1%20%20%20%D6%B5%B0%E0%B5%E7%BB%B068508705/%A1%B605%A1%A2%D6%D0%B9%FA%C8%D5%B1%A8%A1%B7/11.18/cd18p14.pdf el 19 de noviembre de 2009.

[b] http://www.alibaba.com/showroom/e_ink_reader.html.

[c] Fuente: DigitalWorld. Consultado en http://www.digitalworld.fr/,9807,a.html el 27 de diciembre de 2009.

[1] www.unhabitat.org/…/GRHS2009CaseStudyChapter09Xuzhou.pdf.

[2] http://www.worldchanging.com/archives/004881.html.  

[3] http://www.chinatoday.com.cn/ctenglish/se/txt/2009-01/15/content_174781.htm.

[4] Fuente: China Internet Network Information Center (CNNIC). Citada en JLMPacific el 13 de enero de 2009. Ver en http://www.jlmpacificepoch.com/newsstories?id=139464_0_5_0_M.

[5] Fuente: China Internet Network Information Center (CNNIC).

[6] Igarza, Roberto. Burbujas de ocio. Nuevas formas de consumo cultural. La Crujía. Buenos Aires, 2009.

[7] Igarza, Roberto. ebooks. Hacia una estrategia digital del sector. CAL. Buenos Aires, febrero de 2009.



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