11
Nov
10

El aula en transición [I]

¡Está por llover! Bendita sea la lluvia.

Latinoamérica se prepara para una lluvia de netbooks. En los próximos dos años, habrá más 10 millones de niños con sus netbooks en las aulas. ¡Es lo que estábamos necesitando! La lluvia nos trae una gran esperanza. El docente será el mejor paraguas para proteger los niños de lo que hay que protegerlos y hará que el agua tome el curso que debe tener y llegue a donde debe llegar. Él hará que la tecnología encuentre su lugar en el aula. Él logrará que en el aula crezca el mejor cultivo. El docente es y será el principal cultivador. Él es el mejor agente de cambio.   

Puede que aun muchos docentes no estemos preparados para esta situación. El esfuerzo tendrá que estar a la altura de las circunstancias. Con sus más y sus menos, todos harán lo posible porque saben lo que significa lo que está por suceder. Es una gran oportunidad para cambiar, para aproximar el aula a la vida real. Necesitábamos un estímulo que nos llevara a hacernos algunas preguntas de fondo acerca de lo que estamos haciendo casi de la misma manera desde hace décadas. Ahora tenemos la mejor ocasión. Llueven netbooks, bendita sea la lluvia.     

Una trilogía que puede modificar tendencias

La demanda de más, mejor y, algunas veces, de modalidades diferentes de educación, son cada vez mayores. El sistema educativo es puesto a prueba constantemente por esta creciente demanda. Algunas políticas laterales, políticas que no emanan del propio ámbito educativo, tienden a amplificarla. Por ejemplo, la Asignación Universal por Hijo para Protección Social[1] recientemente implementada por el Gobierno Nacional, está teniendo un impacto positivo en el sistema educativo. En términos prácticos, el plan considera el acceso a la educación y a los servicios de salud como los principales factores de inclusión y de cohesión social. El resultado buscado desde la perspectiva de incluir a todos, tal vez no se haya alcanzado aun[2], pero el plan está modificando tendencias. Las poblaciones escolares crecen, según los distritos, a una tasa 30% más veloz que el ritmo que llevaban antes de la aplicación del plan.[3]

La mayor demanda de educación y de formación en general, y la rápida inclusión de poblaciones que estaban distantes de las prácticas escolares hacen que las miradas se dirijan a los principales componentes del sistema educativo para identificar aquello que debe y puede adaptarse rápidamente con la finalidad de responder adecuadamente a las exigencias del momento.

Al mismo tiempo, se instala la idea de que podrían moderarse los resultados actuales mas gravosos del sistema educativo, modificando de entre todas las variables, la variable “medios” o, si se prefiere, las tecnologías de soporte a la didactización. Esta influyente corriente, que menos infrecuentemente de lo que parece abreva en un cierto determinismo tecnológico, tiende a otorgar a las tecnologías un rol preeminente en las posibles soluciones a los problemas actuales. Aun cuando no sea lo deseado, como veremos mas tarde, es una rareza aquel plan o programa distrital que no les adjudica un rol protagónico. Podríamos decir que el espacio para la reflexión acerca de cómo enfrentar esta demanda con los medios tradicionales, las herramientas y las estrategias que hemos aprendido e incorporado en las políticas educativas e institucionales durante las últimas décadas, tiende a reducirse cada vez más al mismo ritmo que crecen las expectativas y los interrogantes acerca de la introducción masiva de TICs en las aulas del sistema de gestión pública.

La Asignación Universal por Hijo, la implementación de la Televisión Digital Terrestre[4] y la entrega de equipos informáticos a los escolares para su uso dentro y, progresivamente, fuera de la escuela, conforman una trilogía capaz de modificar algunas de las principales variables de consumo cultural en los próximos años. Con la introducción del ingreso universal vuelven poblaciones alejadas del mundo escolar y, tal vez, se produzca una mayor retención. Con la TVDigital se amplían los mensajes mediáticos que llegan a los segmentos que solo acceden a la televisión abierta y aumenta sus posibilidades de acceder a contenidos culturales que, por ahora, estaban confinados al espectro de lo pago, como el canal Encuentro, cuyos contenidos y servicios, aun siendo susceptibles de mejoras, saldan una deuda que la TV nacional, pública y privada, tenían desde hace mucho tiempo. Con la TVDigital y con la llegada de las pequeñas computadoras a las manos de los pequeños y, a través de ellos, temprano o tarde, a sus hogares, aumentan las posibilidades de inclusión de una parte significativa de nuestra población. Con la articulación de las tres decisiones políticas, se promueve una nueva lógica cultural y social, mediática y educativa. Es posible y probable que si la sinergia entre ellas se produce, ésta amplifique el fenómeno de modo que acabe demostrando que variables tan sensibles como las vinculadas a la educación y la cultura pueden modificarse en un lapso de tiempo más corto de lo que suele admitirse. 

 [1] “La Asignación Universal por Hijo para Protección Social es una prioridad del Gobierno Nacional para que más de 3 millones de niños, niñas y adolescentes menores de 18 años o discapacitados, cuyos padres estén desempleados, trabajando en el mercado informal o en el servicio doméstico (percibiendo un salario menor al mínimo vital y móvil) o sean monotributistas sociales, mejoren sus condiciones de vida, salud y educación. Los titulares de la Asignación Universal recibirán en el domicilio la Libreta Nacional de Seguridad Social, Salud y Educación para que en los establecimientos educativos y de salud completen la información de cada área. […] Los montos a cobrar por la Asignación Universal son de 180 pesos por hijo/a y 720 pesos por hijo/a discapacitado. Todos los meses se pagará el 80 % de estos montos porque el 20% restante se hará efectivo una vez al año si su hijo/a cumple con los requisitos de salud y educación. […]Desde 5 a los 18 años, deberá acreditarse además la concurrencia de los menores obligatoriamente a establecimientos educativos públicos.” Fuente: http://www.argentina.ar/_es/pais/C2616-asignacion-universal-por-hijo.php.

[2] El plan prevé alcanzar 3.000.000 de niños y jóvenes.

[3] En algunos casos muy especiales, en zonas particularmente estimuladas por la introducción de la asignación, la matrícula de ciertos niveles o años podría crecer más del 30%. En el caso de la Provincia de Buenos Aires, el total de los escolares que se habrían incorporado como consecuencia de la implementación del plan sería de entre 2 y 3% de la población total de matriculados.

[4] Ver http://www.tvdigitalargentina.gob.ar/tvdigital.



Biblioteca

Ver el perfil de Roberto Igarza en LinkedIn
noviembre 2010
L M X J V S D
« Ago   Dic »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930  

Acceso rápido a los contenidos


A %d blogueros les gusta esto: