Archive for the 'ebooks' Category

06
Feb
11

Nuevos contenidos en Interactive Digital Media

La Biblioteca digital del blog

Dos meses llevó actualizar la Biblioteca del blog. ¡Ya están accesibles los 140 nuevos documentos! Todas las carpetas incorporaron novedades. Tres años después de haberse iniciado, la biblioteca representa hoy una selección de más de 1200 documentos.

Se han incorporado, además, nuevas carpetas para facilitar las búsquedas. “Cultura tecnológica” incluye varios documentos sobre Jacques Ellul. “Contenidos digitales” contiene diversos apartados que ponen en perspectiva la producción, distribución y consumo de ebooks, y una mirada particular sobre la relación de los contenidos digitales y las bibliotecas. Y “Urbanidad” comprende  artículos e informes muy actualizados desde la perspectiva social, económica y cultural.  

El blogroll también ha sido actualizado, comenzando por la lista de algunos de los colegas, investigadores y referentes sociales que sigo y consulto en la web. Ahora está estructurado en 47 apartados. He fusionado algunos y he incorporado nuevos, como:

Biblioteca de “previsualización” en Google Books

Google Books permite construir una biblioteca personal de referencias bibliográficas y contenidos de previsualización a partir de millones de libros escaneados. En el caso de numerosos libros incluidos en mi “biblioteca”, solo puede accederse a una vista previa o a fragmentos. Son escasos los que están disponibles con acceso libre a todo el contenido.

Sin embargo, “la biblioteca” de GoogleBooks cumple la función de lista bibliográfica sobre la cual comenzar a trabajar de manera remota, hurgar u hojear como en la biblioteca antes de retirar el ejemplar disponible. Puede no reemplazar la visita a la biblioteca, pero ayuda a optimizar el tiempo. Sobre esa mirada introductoria, puede elaborarse un plan de lectura comenzando por un texto más amplio, liviano, introductorio o directamente elegir la ruta de la profundización, ir a lo más especializado, al autor, al texto o fuente primaria.

Además, puede servir para descubrir una respuesta más compleja y transdisciplinaria a la pregunta, adoptar una estrategia más abierta abandonando una posición inicial prejuiciosa o sesgada por la lista corta de bibliografía que estableció la cátedra o seminario, o simplemente porque es difícil conseguir todos los títulos publicados de un autor o de un tema en una misma biblioteca o librería, por más amplia y diversa que ésta sea. Propongo aprovechar ese acceso remoto a la diversidad bibliográfica.

La “biblioteca de previsualización”, como me agrada llamarla, se compone de 512 referencias bibliográficas organizadas en 43 estanterías. A modo de ejemplo, también incluye tres ebooks.

Videoteca

En VodPod he coleccionado 238 videos organizados en 12 carpetas, a saber: Creatividad, Futuro próximo, Ultramóvil, Keynote Speakers, Tecnologías, Suecadas (swedded), Educación 2.0, Generaciones interactivas, Inalámbrico, Innovación en medios, Acerca de Youtube y Web 2.0.

Aquellos más interesados en Educación y Cultura, pueden visitar mi canal en Youtube. La colección de videos está organizada de modo que puede accederse a los videos por:

  • el nombre de la persona: Claude Levi-Strauss, Richard Florida, Ray Kurzweil, Tim Berners Lee, Kevin Kelly, Tim O’Reilly, Jerome Bruner, Edgar Morin, Pierre Bourdieu, Julián Marías, Jacques Ellul, Howard Gardner, James Gee, Henry Jenkins, Manuel Castells, Derrick de Kerchove;
  • el tema: Educación, Escuela 2.0, Próximas generaciones, El libro del futuro, Gestión de Contenidos, Bibliotecas del siglo XXI, Comunicación y Educación, Creatividad, Cultura participativa, Transmedia, Convergencia, El Futuro del trabajo, Liderazgo (valores y virtudes), Comunicación Corporativa, Hacia donde va el periodismo, Sociología de las tecnologías, Innovación, Ciudades creativas, Globalización, Movilidad, Conectividad de proximidad, Redes Sociales, Facebook, Wiki, YouTube, Google.

Reunidos en la biblioteca digital y el blogroll de InteractiveDigitalMedia, en la “biblioteca de previsualización” de GoogleBooks, en la videoteca de VodPod y en el canal de Youtube, todos los contenidos han sido seleccionados con la misma finalidad, ofrecer un camino, servir de orientación o puerta de entrada. Espero que encuentre el algo de su interés y disfrute de la lectura.

09
Ago
10

el libro a cinco años vista: encuesta de opinión

El futuro de las industrias de contenidos sigue buscando su presente, los protagonistas de hoy capaces de navegar en la incerteza interpretando los escasos mapas provisionales que hay a disposición. Evaluar horizontes a dos, tres o cinco años vista, crear escenarios y elaborar roadmaps nunca ha sido tan riesgoso como ahora. Distinguir entre las mil novedades diarias la tendencia que soportará los avatares por venir, exige métodos prospectivos cada vez más eficientes. En términos de consumo cultural, el problema se amplifica y la visión particular, aislada, propia, es cada vez más miope. Por eso, es necesario acentuar los esfuerzos por entender más allá de los límites de nuestra mirada.

En el marco de una línea de investigación acerca del futuro del libro, realizamos una encuesta de opinión entre editores, distribuidores y libreros [1]. En síntesis, los principales resultados obtenidos son los siguientes:

1. Escenario digital: La posición frente al escenario digital tiende a ser positiva. Sólo 10% respondieron que era “negativa” o “muy negativa”, mientras que los que tienen una posición “positiva” y “muy positiva” representan 45%, un porcentaje igual al que representan los expectantes.

2. Barreras: La principal barrera[2] que los editores enfrentan para desarrollar el negocio del ebook reside en que el fondo editorial no está en condiciones de integrarse a la oferta porque “no está digitalizado” (20%). Uno de cada siete afirma no conocer lo suficiente cómo funciona el negocio digital (14%).

3. Influencia de los ebooks: 4/10 consideran que los ebooks ya influyen o están próximos a influir en su actividad. Entre los que creen que “ya comenzaron” a tener impacto en su actividad, más del 50% considera que la influencia data de al menos 1 año. 

4. Acciones concretas:

a) Frente al nuevo escenario, los editores han pasado de la reflexión a la acción. Las principales acciones que están tomando son la digitalización de los fondos editoriales (15%), la capacitación (14%), el diseño de una estrategia propia (13%), la renegociación de los derechos (digitales) con los autores (12%), la investigación de la opinión de los clientes (11%).

b) 7% está produciendo o comenzando a producir ebooks.

c) 5% está comercializando ebooks a través de una plataforma de terceros (p.e., Amazon.com, Todoebook.com, etc.) y 5% lo hace de manera directa o estaba próximo a hacerlo utilizando una plataforma propia.

5. Qué aportan los ebooks al negocio: 38% respondió que la principal ventaja de los ebooks era llegar a otros públicos y 30% que le permite ampliar la oferta. Sólo 1/4 opinó que no tiene ninguna ventaja para su actividad.

6. Plataformas de comercialización de ebooks: 37% no sabe qué sistema utilizará para comercializar ebooks. 32% lo harían a través de una plataforma propia. En caso de que lo hicieran a través de una plataforma de terceros, sólo 2% pudo precisar cuál sería. Solo 14% afirmó que no venderá eBooks en los próximos dos años.

7. Evolución del mercado de los ebooks: 7/10 opinan que en los próximos años los ebooks representarán entre 10 y 30% de las ventas. Los que opinan que se venderán 90% de libros impresos y 10% en formatos digitales (36%) son casi la misma cantidad (35%) que los que piensan que la distribución será de 70%-30%. 

8. Pricing: Para la mayoría (54%), el precio de los ebooks debe ser al menos 30% inferior al precio del libro impreso. 36% opinó que debe ser entre 20% y 30% inferior. Sólo 17% opinó que debe ser igual al precio de la versión impresa.

9. Soportes de lectura: Los dispositivos móviles (netbooks/notebooks, iPad y similares, ereaders, teléfonos celulares) serán predominantes como soporte de lectura para el 88% de los encuestados. Las netbooks y notebooks son los dispositivos que más se usarán para la lectura de ebooks (36%). La opción menos elegida fue la “computadora de escritorio” (11%). 75% respondió que el precio de los dispositivos dedicados (ereaders) debe ser inferior a los 400 pesos (<100 dólares) para que los consumidores/lectores los compren.

10. Los nuevos jugadores: GoogleEditions tiende a ganar adeptos. Más de 40% de los encuestados dijo que “escuchó hablar de GoogleEditions”. De entre ellos, 54% tiene una opinión positiva. Entre las estrategias de los nuevos jugadores, son las acciones de Google (12%) las que más pueden influir en el negocio, seguidas de lejos por “las estrategias de Apple [iPad + iBookstore análoga a iTunes]” (5%) y de Amazon (4%).

11. Factores de cambio: Para 4/10, el factor que más influirá en la evolución del consumo de libros y en las prácticas de la lectura será “la llegada de nuevas generaciones de lectores más próximas a la lectura digital” (42%), seguido de “la entrega masiva de computadoras entre los alumnos de primaria y secundaria” (19%).

Los resultados detallados pueden ser consultados aquí. Y ante culquier duda, puede escribirme a roberto.igarza@gmail.com.

—————————————————————————————

[1] Sobre la encuesta

La encuesta se realizó entre editores, distribuidores, libreros e invitados especiales (funcionarios de gobierno, prestadores de servicios) que participaron de las jornadas de profesionales de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2010. El relevamiento se realizó los días 21, 22 y 23 de abril de 2010, es decir, los días antes de la apertura al público en los que la Feria estuvo exclusivamente a disposición de los profesionales para el intercambio de información y el desarrollo de negocios. La muestra, compuesta de 247 respuestas válidas, puede ser considerada representativa del sector en términos globales. La participación relativa de los diferentes subsectores que componen la cadena de valor del libro también puede considerarse representativa si se tiene en cuenta cómo se distribuyen los actores sociales del sector en la Argentina. Los editores representaron 44% del total de los encuestados, los libreros 35% , los distribuidores 18%. Los invitados, los prestadores de servicios y funcionarios públicos representaron 3% del universo encuestado. Casi dos terceras partes de las personas encuestadas pertenecían a organizaciones argentinas (64% nacionales, 3% mixtas o empresas filiales). Para un mayor conocimiento del perfil de las editoriales, se preguntó a los editores encuestados acerca del volumen de la tirada promedio de las novedades en el momento de su lanzamiento. Las editoriales con tiradas promedio inferiores a 3000 ejemplares representaron 61% de los encuestados. La primera minoría la representaban las que tenían una tirada promedio inferior a los 1500 ejemplares (33%), seguida del grupo con tiradas entre 1500 y 3000 ejemplares (28%) y las de 3000 a 5000 (23%). Las editoriales que tiraban entre 5000 y 10.000 ejemplares representaban la misma cantidad (8%) que las editoriales con tiradas superiores a los 10.000 ejemplares.

[2] Podían responder hasta tres opciones entre las que se especificaban.

20
Jul
10

Las librerías lo pueden (casi)todo III

Con la mirada puesta en la transición

¿Hay mucho debate (International Bookselleres Federation, Bruselas, 18/6/2010) y pocas nueces? Es así y es razonable que así estén las cosas. Hay opiniones muy serias y respetables. ¿Quién puede decir cuáles pertenecen a esa categoría?

Hay algunas que es mejor tener en cuenta. Por ejemplo, lo que dicen directivos muy especializados como Ecequiel Leder Kremer, articulistas y pensadores como José Antonio Vázquez u observadores mas lejanos, sistémicos y disruptivos como Carl Shirky.  

El tiempo avanza y el problema para las librerías no cambió demasiado. Al menos es así hasta el momento, aunque Google esté trabajando para que cambie. El “mágico truco” está en sostener la presencia de locales (contacto, proximidad, servicios) asegurando la rentabilidad del negocio mientras los ingresos de la cadena digital crecen y equilibran o mejoran el balance, si pueden. Es que la inversión que debe hacerse en recursos, logística, tecnología, no es para todos, no al menos si no hay ayudas concretas de parte del Estado, un Estado que puede ver en las librerías un eslabón ineluctable que completa la oferta cultural local, anclada en la realidad de las personas.

La integración de tecnologías requiere una inversión que la amplia mayoría no pueden realizar. El catálogo de ebooks no encuentra suficientes proveedores que lo abastezcan con novedades. La logística informática para desarrollar una plataforma de e-commerce puede no ser tan problemática, como sí lo es el delivery físico. El transporte y la entrega de libros impresos requiere una cadena fluida, territorialmente bien implantada, de costos asequibles, que permita cumplir rigurosamente los plazos. Una plataforma concebida como un centro de ocio y entretenimiento, atractiva de forma que sus clientes vuelvan con placer. Ese diseño y ese concepto son caros en estrategias. Son difíciles de sostener los servicios a brindar. Y, sobre todo,  el cambio es culturalmente incómodo y duro de aceptar.

Todo eso no será factible para todos, pero puede serlo para muchos, lo será para algunos. Tal vez, vamos camino a una resegmentación. Sin ánimo de simplificación, con algo de desorden imaginativo y con serias intenciones de provocación (disculpas anticipadas), propongo una imagen de lo que podría ser el ordenamiento de la cadena de distribución física válida para LATAM, a partir de la incursión digital:

i)                    Las grandes cadenas, cada vez menos especializadas (ver el caso de Saraiva en Brasil), cada vez más fusionadas en redes regionales, con decenas o centenas de sucursales, una marca de gran cobertura off line. La cadena digital se integra en una estrategia mayor, un portal de gran retailer, reconfortado por el lugar que ocupa entre Amazon y WallMart. Un megastore, sin sofisticación, masivo, carrito de compra genérico que puede llenarse con los “puntos” que me dio el ticket de ayer que había pagado con el millage acumulado de antes de ayer. El vínculo es de naturaleza “supermercadista”, donde todos los jugadores aceptan las reglas del juego que se proponen.

ii)                   Las cadenas de segundo orden, con algunas sucursales, presencia en los grandes malls y centros comerciales urbanos a cielo abierto, donde las cadenas (no tan) especializadas (i) ya no entran por la competencia con los grandes retailers generalistas. Más capilares. Cadenas de librerías sustentadas en una combinación rara de centro cultural, espacio infantil escenográficamente tematizado y, hasta, ¿por qué no?, una sala de usos múltiples, y alguna presencia de dispositivos de print-on-demand (POD) que permiten dar satisfacción a casi todos los clientes cuidando el metro cuadrado de superficie. Sensibles a explorar y desarrollarse entre las nuevas prácticas sociales, hasta podrían incorporar el “intercambio de libros” entre lectores “miembros del club”. La cadena digital es tan integrada como en la categoría anterior, con más dosis de “digital” en el local, para consumo o bajada in situ. El print-on-demand puede ser manipulado por el usuario, selfmedia, delivery personalizado. La experiencia de usuario está más en el centro de su oferta. La inmersión, el paseo, la compra, todo junto. El delivery digital es central en la plataforma de e-commerce. El catálogo de ebooks es amplio, organizado y fundado en un algoritmo de selling up de alta performance. Capaces de desarrollar comunidades virtuales entorno a un autor y, sobre todo, de promover la comunicación entre fans porque tienen volumen suficiente de contactos y contenido para intervenir. Las promociones y el marketing reinan en su web. El SEO (posicionamiento en los buscadores) y el SEM (publicidad contextualizada) son sus principales fortalezas. El sitio se cruza con facilidad con los sitios de las editoriales.

iii)                 Las librerías de proximidad, con capacidad de personalización en el trato y recomendación de consumo, con ninguna o muy pocas sucursales, ambientadas incómodamente como “a la antigua”, breves a recorrer, rápidas porque siempre próximas, localizadas en el entorno de establecimientos de alta intensidad cultural, no en barrios alternativos, sí a mitad de camino entre el chic y el bohemio. Lo digital es lo comunitario, el librero gestiona su(s) comunidad(es) de adeptos. La web no existe sino como catálogo comentado, enriquecido por los tiempos de ocio del librero y de sus fans. No hay POD, ni consolas de videojuegos, ni otra experiencia que la lectura furtiva hiperbreve, previa a la decisión de compra, y un escaso diálogo. ¡Qué parecido a lo que es hoy la realidad de varias de nuestras librerías preferidas!   

iv)                 Librerías de nicho, temáticas, personalizadas al gusto del librero, asociadas con facilidad a una serie o colección o editorial, o una editorial-librería, ambivalencia que supone un juego sutil con los clientes-lectores, consumidores-prosumidores. La web es una plataforma de publicación digital, ideal para el usuario que desea tener su ebook, entre álbum de fotos, videos y bitácora. Un poco autoedición, editorial digital de autores. La web son los servicios de valor agregado, las historias alrededor de las historias creadas por sus fans, una versión de wattpad, las fotos del making off, la relación con el autor, “el” editor. El nicho que tiene representación en los medios sociales, es comunidad y causa en Facebook, es grupo de profesionales en LinkedIn para los libros de negocios, es capacitación en el sitio de una universidad centrada en los posgrados a distancia. La web es un blog, un catálogo de autores.

No puede concebirse una cadena de valor del libro sin librerías. Todas, incluso las más pequeñas, se integrarán de algún modo a la cadena digital. De los aciertos en las modalidades y plazos elegidos dependerá su éxito. Las formas de esa integración serán cada vez más compartidas, dialogadas. No hay agente social que intervenga en la cadena del libro que pueda diseñar un futuro aislado. La cadena está bien integrada y, con las variantes que el tiempo indicará, evolucionará hacia una vida más digital.

En el contexto actual, no adoptar un paradigma de transición apropiado, pensado para cada organización y profesional en particular, es demasiado riesgoso frente a las nuevas prácticas de consumo de contenidos.

16
Jul
10

Las librerías lo pueden (casi)todo [II]

Sin lecciones para sacar   

En la primera parte, analizamos las razones que motivan tanto optimismo de Barnes & Noble respecto del e-commerce. Vimos que existían indicadores objetivos verificables que le daban sustento a esta visión. Ahora bien, ¿quién se atrevería a extrapolar sobre los resultados de un caso tan particular, acerca de hacia dónde va la industria y, en especial, hacia donde va el negocio de las librerías!?

Sin embargo, a partir del caso, podemos analizar algunos elementos genéricos:

  1. Primero, las personas. Con mentalidad amplia y creativa, y actitud emprendedora, el éxito no está asegurado, pero es posible. Mientras que en algunas organizaciones todavía se delibera acerca de cómo hacer “la fusión”, en otras la decisión está tomada y ejecutada, y el proceso queda en manos de líderes que, conociendo el negocio, tienen una visión global y digital del próximo futuro. 
  2. El negocio digital es uno. Se trata de integrar tecnologías duras y blandas apropiadas (en el caso de B&N, principalmente pero no solamente, los Nooks), una masa crítica de ebooks en el catálogo digital, y una oferta de libros impresos que completa la plataforma de e-commerce.
  3. El negocio digital es parte del negocio, no es otro negocio ni tampoco es el negocio. Pensarlo como algo ajeno pudo haber sido efectivo en algún momento, pero ya no lo es. La estrategia no puede estar condicionada a la evolución de unidades separadas. Una cabeza bien formada es condición necesaria pero no suficiente. Es indispensable pensar desde y en función de un todo, conscientes, claro, de que el porcentaje que representa lo digital en todas sus formas no representa más que un porcentaje minoritario del negocio (en B&N representa ya un 10,7% de la facturación trimestral, un crecimiento anualizado de más del 1%). Suponiendo que el negocio digital crezca para todos por igual al ritmo actual de los grandes jugadores, como B&N, haría falta cuatro años para alcanzar un tercio de la facturación total del sector.
11
Jul
10

Las librerías lo pueden (casi)todo [I]

El caso B&N

Barnes & Noble ve un futuro promisorio en el e-commerce. Debe ser que su último año fiscal ha tenido resultados muy positivos.  Las ventas totales se incrementaron 13,5% camino a los U$ 6.000M, pero sin la componente e-commerce no habría habido nada para festejar. Las ventas digitales crecieron 24%, alcanzando un total de U$573M en los que no se discriminan los ingresos por venta de Nooks (ereaders), de libros impresos a través de BN.com y de ebooks, pero las ventas en locales cayeron 4,8%. En el último trimestre (febrero-abril 2010), las ventas de e-commerce crecieron 51% anual (U$141M) mientras que las ventas totales lo hicieron en casi 19% (U$1,32mM) y las ventas en locales disminuyeron un poco más de 3%.

El posicionamiento de B&N en el mercado también es muy alentador. La participación (share) en el mercado digital es mayor que su participación en el mercado de libros impresos. Según el ranking del Internet Retailer Top 500 Guide, B&N ya ocupa la posición 42. Señalemos al pasar que Amazon vende casi el 20% del total de las ventas de los 500 sitios de e-commerce mejor posicionados en ese ranking.

Según Leonard Riggio, chairman de B&N, entre los múltiples factores que colaboraron para este éxito provisional destaca uno: las personas que compran un ereader se transforman en los mejores clientes. Los compradores de Nooks, han comprado 17% más que antes, si se adicionan las compras que hacen de impresos y de ebooks.  Cabe además destacar que, como siempre, los principales agentes del cambio son las personas, quienes toman las buenas o las malas decisiones. Son los consumidores, que están o no están. Los contenidos, el producto y el servicio de valor agregado que lo acompaña. No la tecnología. En marzo, William Lynch, quien era el máximo responsable de su estrategia e-commerce, se transformó en el CEO de la compañía. Con él, asumió nuevas responsabilidades Patricia Arancibia, actual Gerente de Contenidos digitales, cuyo entusiasmo he podido constatar, y que seguramente está teniendo bastante que ver en este asunto.

Después de crecer fuerte durante el año fiscal que terminó el 1º de mayo, B&N pronostica un crecimiento del 75% de la cadena digital para el próximo año, lo que llevaría la facturación del negocio digital a aproximar los U$ 1.000M. Mientras que sus negocios en átomos no tendrán crecimiento o solo lo harán en porcentajes bajos (hasta 3%), las ventas totales se incrementarán de 20% a 25%. Las ventas del último vía e-commerce representaron 10,7% (141/1320) del total de la facturación, contra 9,9% (573/5.800) si se toma el año fiscal en su conjunto. Si las proyecciones se concretan, la facturación digital superaría el 15% de las ventas totales. Con un ritmo de crecimiento tan elevado y sostenido, la facturación digital podría alcanzar el tercio del total en los próximos años.

20
Abr
10

La trascendencia digital del Libro

En todas las actividades del sector editorial, se percibe un interés por comprender mejor algunos nuevos fenómenos culturales, sociales y tecnológicos que tienden a influir en forma creciente en el futuro del libro. Si la sensibilidad a estos cambios se está amplificando, es porque los síntomas dejan entrever una transformación que irá más en profundidad, un cambio en las maneras en que se practica la lectura y se consumen contenidos, en las modalidades de comercialización y distribución, en la evolución del concepto “libro” en el imaginario colectivo (tanto de los referentes sociales como del lector) y en la conceptualización misma del libro como bien cultural a nivel económico y político. Desde una distancia más o menos prudencial según su estado de situación particular, cada componente de la cadena de valor del libro reflexiona acerca de cómo integrarse a una nueva era en la que la digitalización de los contenidos y la desmaterialización de los soportes, y las nuevas prácticas sociales vinculadas con la hiperurbanidad, la movilidad, la flexibilidad laboral y las nuevas formas de organización social, se dinamizan recíprocamente. El carácter disruptivo de esta nueva era nos invita insistentemente a revisar nuestros conocimientos de las prácticas de consumo cultural, en general, y de la lectura, en particular, y a reconocer que la acelerada globalización de la oferta y demanda tiende a exacerbarse con la influencia de nuevas mediaciones y nuevos soportes.

No cambiarán todo. Ni se masificarán como algunos auguran, ni quedarán en manos de unos pocos como otros premonizan. Sin duda, los nuevos soportes, comenzando por la computadora en todas sus formas y dimensiones, introducen modificaciones en la forma de acceder al contenido y en el contenido mismo. La lectura en soportes digitales no comenzó con Internet, pero fue con Internet que la pantalla comenzó a familiarizar la población lectora y menos lectora con el contenido digital, con su no linealidad, con capacidades de participación, personalización y ampliación que jamás antes tuvo. Para alcanzar el actual momento disruptivo, solo hizo falta el advenimiento de generaciones interactivas más populosas de todos los niveles socioeconómicos. ¡Y vaya que las cosas cambian rápido cuando quedan en manos de las nuevas generaciones!

Las formas de consumir contenidos culturales cambian a un ritmo que las industrias de contenidos no alcanzan a acompasar. La historia reciente de estos cambios le ha otorgado al sistema del libro el beneficio de poder relevar los daños ajenos (por ejemplo, los experimentados por la industria de la música) antes de los propios, diagnosticar y luego actuar en consecuencia. El libro busca su futuro sabiendo que las fronteras entre sectores se debilitan. En términos prácticos, los interrogantes sobre los escenarios futuros suelen centrarse en: a) la llegada de nuevos jugadores, como Google y Amazon, y su influencia en la cadena de valor, la fijación de precios y la rentabilidad del sector; b) la optimización (capacidad, polivalencia, ergonomía, seguridad) creciente de las tecnologías de la desmaterialización, en particular de los dispositivos móviles (netbooks, ereaders y teléfonos móviles); y c) las nuevas generaciones y sus nuevas formas de relacionarse con el sistema mediático-cultural, lo que implica otras maneras de comunicar y de consumir contenidos, de aprender y de enseñar, de compartir información y experiencia.

La influencia de estos factores se acrecentará por la ampliación de los segmentos poblacionales que acceden a las redes con un ancho de banda suficiente para consumir contenidos de todo tipo y naturaleza (texto, audio y video). Esta ampliación, que hasta ahora ha sido moderada o lenta, se acelera impulsada por las estrategias gubernamentales fundadas en la introducción masiva de pequeñas computadoras en las manos de los escolares como forma de retener sus públicos y mejorar el rendimiento del sistema educativo. Sin duda, esto incrementará la posibilidad de millones de niños y jóvenes de acceder a otras formas de aprender y de intercambiar conocimiento, y de acceder a la red, comenzando por los de más bajos recursos y nivel de lectura promedio. Implementados masivamente, estos planes ensanchan los públicos digitales que en los próximos años se habrán multiplicado en varios países de Latinoamérica.

Interpretar estos profundos cambios en las prácticas sociales vinculadas con la educación y con el consumo cultural, será una actividad central del diseño de una transformación que, mas que colectiva, debe ser apropiada a los recursos y a la cultura de cada editorial y librería. Más allá de estos planes gubernamentales, a cuyos efectos debe adicionarse las centenas de miles de netbooks que se venderán en el circuito comercial, los planes de acceso a Internet móvil y los celulares con acceso a Internet, y la muy lenta introducción de dispositivos específicos de lectura (ereaders), algunos ven lo que hay que ver: un gran desafío y una gran oportunidad. No hay dudas respecto de que existe un apuramiento tecnológico que induce y connota las prácticas sociales más tradicionales como la lectura. Lo que simultáneamente se evidencia es la falta de contenidos a la altura de los desafíos. No se trata de demorar o adelantar la transformación, sino de tener la capacidad de metamorfosis adecuada a la velocidad de los cambios del contexto.

La proliferación de contenidos enriquecidos que pueden adoptar diversas formas y disposiciones multimediáticas de manera automática según el contexto de uso (reach media), los nuevos canales para acceder a los contenidos (plataformas de distribución de ebooks) y las nuevas formas de lectura, de consumir y compartir los contenidos (comportamiento del consumidor), son elementos que ganarán centralidad en los debates, al igual que la influyente tendencia a la narrativa transmediática o, en términos más genéricos, a la transmediatización de los contenidos. Si un libro siempre supo ser más mucho más que un texto gracias a los editores y libreros, ahora le toca demostrar que puede superarse a si mismo y adaptarse para seguir cautivando audiencias, liberando su imaginación y pensamiento, e integrándolas en una experiencia colectiva.

Cualquiera de los nuevos escenarios futuros que se adopte, implicará dotarse de un paradigma de transición. Aun cuando adoptemos la idea fuerza de que el libro de naturaleza tangible será predominante en un mercado tendiente a la hibridez papel-digital, retrasar el diseño de una transición es tan poco sustentable como son poco creíbles los discursos futurológicos que pretenden aventurar un pronóstico entre muchos posibles, o resaltar una (sola) alternativa digital (POD, ebooks, etc.) en detrimento de todas las demás. Todos los jugadores saben que su modelo entró en una zona de transición y que su metamorfosis depende de la capacidad para apreciar y anticipar, en la medida de lo posible, los cambios que se producen. Emprender, decididos y esperanzados, es la mejor manera de dejar en claro que el libro fue y seguirá siendo trascendente y que de ello nos estamos ocupando.

01
Mar
10

(II) Razones para estar casi seguro de que el libro tiene futuro

Las cosas pueden evolucionar más rápido de lo pensado

Partiendo de que el mercado del ebook es irrelevante, pero reconociendo también que ha surgido un verdadero mercado en EE.UU., que han proliferado nuevos dispositivos digitales de lectura (“atractivos”) y que la oferta de contenidos empieza a ser “abundante”, el informe Zelnik, elaborado por mandato del Ministerio francés de Cultura y Comunicación, sugiere adoptar inmediatamente acciones concretas en el mercado editorial bajo la hipótesis de que “las cosas pueden evolucionar muy rápido”.[1] Aquí debajo propongo una conceptualización propia partiendo de las tres acciones concretas que sugieren los expertos.

a) Precio único de venta

a.1) Quienes poseen los derechos (autores, editores) deben ser quienes fijen el precio de venta de las versiones digitales. Por el momento, entre los distribuidores destacan aquellos cuyo principal negocio no es el libro, en especial, las empresas a base tecnológica. El precio único de venta establecido por los habientederechos es la principal fuente de preservación de la diversidad de la oferta.

a.2) Las políticas de precio único aplicadas al libro impreso deben extenderse al ebook  y reflejarse en la legislación. Esto invalidará directa e indirectamente el concepto jurídico y fiscal que las empresas tecnológicas y operadoras de telecomunicaciones han querido imponer a la distribución de contenidos transformando o incorporando a sus prácticas lo que es la venta de un bien cultural bajo la denominación de “servicio en línea”.

a.3) Toda discriminación fiscal en disfavor del ebook es política y económicamente “insoportable”. Debe prevalecer el principio simple de que toda obra tiene, independientemente del soporte utilizado o la vía de transacción, una identidad y posición fiscal única. En otros términos, a todas las versiones de un mismo libro deben aplicarse las mismas tasas.

a.4) Para evitar que la nueva cadena de valor penalice alguno de los actores, una nueva relación entre editor y autor deberá establecerse. Las prácticas contractuales deberán ajustarse a la nueva realidad para asegurar al autor una remuneración justa por la cesión de los derechos digitales.

b) Una plataforma única de distribución de ebooks

b.1) En principio comprensible por motivos históricos y comerciales, la fragmentación de la oferta en tantas plataformas[2] es un «handicap colosal» para el sector que debe enfrentar enormes costos para construir infraestructuras técnicas pesadas y costosas durante una transición que presenta otros desafíos. Los editores deben organizar la oferta en una plataforma común que les permita almacenarla y darle visibilidad para que los libreros concentren su atención en una única vitrina y puedan jugar el rol de guía del lector que navega “el laberinto de los títulos disponibles”.

b.2) Una plataforma única exige la producción de metadatos comunes y la homogeneización de los formatos.

b.3) Los organismos de gobierno deberían influir con sus políticas la toma de decisión del sector hacia una convergencia técnica y comercial cuyo resultado más evidente sea una plataforma común.

b.4.) Para respetar las reglas de la competencia comercial, puede integrarse un grupo de interés económico («groupement d’intérêt économique») como ya funcionan otros similares en el mundo off line.[3]

c) Invertir masivamente en la digitalización de los libros

c.1) Si la oferta de ebooks es aun reducida, esto se debe a que los costos de la digitalización son elevados. Mientras las políticas públicas fijan los alcances de su intervención respecto de las obras de dominio público, los presupuestos de los organismos especializados[4] deben acrecentar las ayudas a la reconversión digital de los fondos editoriales, participando en una proporción mayoritaria en los esfuerzos de digitalización.[5]

c.2) El financiamiento público puede provenir de la aplicación de tasas de compensación no solo al material reprográfico (reproducción e impresión) sino también a los insumos y materiales extinguibles (bienes de consumo) de esos aparatos, como los cartuchos de tinta.

c.3) La provisión de fondos estatales para acelerar la digitalización podría ser compensado con  el acceso a los ebooks cuya digitalización haya sido subsidiada, en condiciones preferenciales para una utilización educativa de los mismos. Los Ministerios de Educación podrían de ese modo contar rápidamente con contenidos digitales para sus propios planes de digitalización.

Próxima entrada

Razones para estar casi seguro de que el libro tiene futuro III (y fin): De la contrapiratería a la tasa Google


[1] Zelnik, P., Toubon, J. y Cerutti, G. Creation et Internet. Rapport au Ministre. Ministère de la Culture et de la Communication. Enero de 2010. Consultado en http://www.culture.gouv.fr/mcc/Espace-Presse/Dossiers-de-presse/Rapport-Creation-et-Internet el 2 de febrero de 2010. pp. 6-8.

[2] Numilog (Hachette), Harmathèque (L’Harmattan), E-Plateforme (Éditis), Eden-Livres (Flammarion, Gallimard y Le Seuil-La Martinière).

[3] En Francia, existe varias referencias conocidas en el sector: Prisme, para el transporte; Dilicom, para las ordenes de compra; Électre, para los datos.

[4] Por ejemplo, el Centre National du Livre CNL.

[5] En Francia, llegan al 40 o 50% y se propone pasar al 70 u 80%.




Biblioteca

Ver el perfil de Roberto Igarza en LinkedIn
marzo 2017
L M X J V S D
« Mar    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Acceso rápido a los contenidos


A %d blogueros les gusta esto: