Archive for the 'mobility' Category

21
Feb
11

pantallas: síntomas de una creciente desmaterialización

La commoditización de las tecnologías siempre encuentra durante un tiempo un núcleo duro difícil de roer. Muchas veces se trata de un componente cuyas patentes no lo permiten. En otros casos, la resistencia proviene de una posición dominante en el mercado. Pero todo eso es temporario. Tarde o temprano el tapón salta y la commoditización sigue su ritmo. La demora, en el caso de los dispositivos móviles y más particularmente de las tabletas, podría provenir en el momento actual de los costos de la pantalla.

Es difícil saber cuándo y cómo se resolverán las barreras vinculadas con las tecnologías de la visualización. Sin embargo, hay hechos que dejan en evidencia movimientos de gran envergadura que podrían trastocar la cadena de valor estimulando mas integración y más consolidación entre sus principales componentes. Y eso tenderá a debilitar las barreras a la commoditización. Por ejemplo, E-ink, propietaria de la marca que identifica una de las tecnologías más usadas del mercado de los ereaders y proveedora de componentes para el Kindle y el SonyReader y para Plastic Logic, entre otros, fue adquirida en 215 millones dólares por Prime View International (PVI), una de las principales ensambladoras del mercado. En este caso, el factor de commoditización es el color. El mercado de las pantallas color ya no estará solo en manos de los proveedores de LCD. Es probable que veamos modificaciones importantes en los próximos meses respecto de la oferta de ereaders color. A su vez, obviamente, se producirá algún efecto de percolación con mejoras en los precios de las pantallas grises.

Por otra parte, nuevas tecnologías que amenazan desde hace tiempo con introducir un verdadero cambio de paradigma están llegando al mercado. Las pantallas Organic Light-Emitting Diodes (OLED) [Diodos orgánicos de emisión de luz] [1] y sus derivados, como las pantallas de Active Matrix Organic Light-Emitting Diodes (AMOLED), pertenecen verdaderamente a otro género. Prometen una visualización de mayor calidad a un costo menor que las pantallas LCD. Pueden ser categorizadas como “tecnologías verdes” porque sus derivados y residuos son menos contaminantes, ofrecen un ángulo de visión mucho más amplio, una mayor durabilidad, más eficiencia en el consumo de energía, un brillo mejorado y, todo eso a costo reducido.

Por sobre todas esas ventajas, la capacidad para desplegarse sobre soportes flexibles podría resultar el factor desequilibrante para el mercado si logra demostrar la eficiencia en integrarse en modelos industrializables a gran escala.

La ya vieja promesa de leer en pantallas flexibles que se pliegan o se guardan en muy reducidos espacios podría estar más cerca de cumplirse. Pero no es la tecnología la que determinará cuándo. Serán las capacidades de manipulación de la tecnología por parte de los usuarios y los servicios y las aplicaciones desarrolladas para y soportadas por esas  tecnologías la que lo indicará. Serán esos elementos los que, influyéndose sinérgicamente, determinarán el momento del cambio.  

Es probable, no solo posible, que las próximas generaciones de tabletas de tamaño más reducido, utilicen algún tipo de tecnología OLED. Pero si lo hacen, comenzarán haciéndolo masivamente en soporte duro similar al actual. Cuando se observan los cambios que ya se están produciendo en el terreno de los móviles, la combinación de OLED y 3D alumbrará productos que asombrarán a más de uno en el corto plazo.

Tal vez, algunas de las competidoras de Apple introduzcan más rápidamente de lo pensado esta tecnología en el mundo de las tabletas. Para confiar en que habrá nuevos desarrollos en esta y otras materias susceptibles de commoditización, entre otros motivos, destaca la visión financiera del negocio. Es interesante para ello mirar los resultados publicados por las propias empresas y los análisis de los fondos de inversión y de los bancos. Por ejemplo, Apple tiene acumulados miles de millones listos para invertir en la cocreación de nuevos productos. Invirtió recientemente 500 millones en acuerdos de largo plazo con LG para las pantallas LCD y con Toshiba para las memorias flash. Amazon, por su parte, acumula grandiosos beneficios (35% de crecimiento anual) que podrían servirle para desplegar rápidamente una estrategia color.

Beneficios y cash, nuevas tecnologías y fuerte crecimiento de la demanda,  solo pueden conducir en el corto plazo a una mayor commoditización de las tecnologías de visualización que conocemos actualmente, y a la aplicación de tecnologías que sintomatizan la creciente desmaterialización del soporte.


[1] Puede consultarse también http://www.oled-display.net/.

04
Ago
10

¿Todo por 2 pesos? Sakshat, la máquina 6C

Sakshat es la máquina que el gobierno indio acaba de promocionar al rango de estrella universal. No es para menos, Sakshat cuesta 35 dólares! La noticia tuvo una gran difusión. Yo también me dediqué a ello, comenzando por un post sobre la commoditización de las tecnologías en la era de la nube y siguiendo por una opinión contextualizada acerca de su lanzamiento con una puesta en perspectiva del rol que juegan los países emergentes en la commoditización de las tecnologías.

Hace pocos meses, había escrito un informe ebooks: Hacia una estrategia digital del sector editorial en el que presentaba la hipótesis de que serían los países emergentes los que demostrarían pronto que es posible producir para ciertas condiciones de uso, la educativa en particular, dispositivos móviles de bajo costo, inferiores incluso a los 100 dólares. Y que cuando eso fuese una realidad se produciría un verdadero cambio de paradigma y un salto cuali-cuantiativo en las formas de consumir contenidos, especialmente, libros.   

La novedad que nos aporta Sakshat es doble. Por una parte, reside obviamente en que sería posible producir una tarjeta madre (motherboard) que integre procesador y conectividad local y remota a bajo costo, es decir, que tenga un precio de venta inferior a 100 dólares, algo que los diseñadores comerciales como HP vienen ensayando hace tiempo. Por otra parte, se trata de integrar por primera vez en una máquina la nueva cadena de valor completa: Cloud-PCTablet-OpenSoftware-LowPowerConsumption. En otros términos, está iniciativa tecnológica fundada en la trilogía acceso-igualdad-calidad, es la primera que integra seis conceptos en una máquina, un metaconcepto:

1)      el concepto ultramóvil en formato de tableta (imitando a Apple), con todo lo que ello implica, tanto del punto de vista ergonómico (peso de 400 gramos, pantalla de 7”) como de la interfaz (pantalla táctil);

2)      el concepto software abierto que integra Linux que en algunos casos podría llevar Android o Chrome, y un sistema de Open Office;

3)      el concepto bajo consumo energético que supone un consumo reducido de funcionamiento que no supera los 2 watts y que se completa con una fuente de energía solar para las situaciones extremas de escasez de energía eléctrica;

4)      el concepto conectividad abierta y permanente que integra tecnología blanda (navegador) y tecnología dura para conectarse a las redes (Wi-Fi);

5)      el concepto nube que evita el dispositivo de almacenamiento local (no tiene disco rígido, sí una salida USB para conectar una tarjeta de memoria externa) lo que permite disminuir significativamente el peso, y estimular el trabajo colaborativo (videoconferencing facility) trasladando a la nube la producción y distribución de conocimiento;

6)      el concepto de masividad, es decir, producido para millones de personas con costos asequibles, que hoy serían de 35 dólares subsidiados a mitad por el gobierno indio, pero que, según esperan algunos expertos indios, podrían aun reducirse hasta perforar los 20 o incluso los 10 dólares.

La máquina 6C ya tiene sus detractores. Ellos son los que dicen:

  • Linux no es para todos, es menos seguro y exige más conocimientos técnicos. A ellos les digo que esto pudo haber sido así hasta poco tiempo atrás, pero la diferencia en la (in)seguridad y en los conocimientos que el usuario debe tener entre Linux y los productos de Microsoft, no es tan grande como la diferencia que separa lo gratuito de lo pago.
  • El hardware y el software demorarán en estabilizarse lo que requerirá más soporte técnico. A ellos les digo que, siendo verdad que toda tecnología necesita madurar y mientras tanto requiere un soporte que es en definitiva un costo encubierto, el período de estabilización será menor de lo pensado porque India cuenta con la experticia en el desarrollo de tecnologías blandas a gran escala (es factoría de un gran número de productores de software líderes) y con una gran cantidad de usuarios (más de 100 millones), la fuente indispensable para detectar e introducir rápidamente las mejoras necesarias.
  • La conectividad no podrá ser efectiva porque las instituciones educativas no tienen las instalaciones adecuadas ni las redes en el país funcionan para soportar esa carga. Tienen razón mientras no se ejecuten los programas de inversión que tiene planificado hacer India para proveer de accesos a las escuelas y universidades. Si se confía en que los planes se cumplirán a medias, la conectividad impactará en la vida de al menos 50 millones de personas de las 100 millones que pretenden alcanzar, personas que hasta el momento no tenían ningún acceso.
  • Es escasa la memoria (sólo tendrá 256 Mbytes de RAM y la posibilidad de tarjetas de memoria adicionales de 2G en una versión básica) para el procesamiento de la mayoría de las tareas universitarias, aunque no todas, lo que implicará recurrir incesantemente a la “nube”. Les doy la razón por ahora, hasta conocer más acerca de cuánto el ahorro en capacidades de almacenamiento puede cooperar en subsidiar la conectividad y los servicios en la nube.
  • Se desconoce cuál es el tipo de procesador, lo que eleva el nivel de sospecha respecto de quién estará en condiciones de producirlo y de qué funcionalidades puede garantizar. Es verdad lo que dicen, tan verdad que ni Wikipedia puede informar a este respecto!? Algunos aseveran, a pesar de que el comunicado del gobierno indio no lo informa, que se trata de un procesador Arm de aproximadamente 1Ghz, que como vimos en un post anterior, se trata de procesadores especialmente competitivos para el mercado de los ultramóviles: los procesadores están en los Kindles, en los smartphones y en las netbooks. El punto más difícil de resolver y del que hablamos desde el inicio es el procesador. Según el ministro de Desarrollo de Recursos Humanos Kapil Sibal ya han superado todas las etapas de la conceptualización y los “pilotos” han superado las pruebas necesarias para pasar a la producción masiva, lo que informa acerca de que “el problema” estaría resuelto, pero el camino elegido es un secreto guardado bajo siete llaves.
  • Los contenidos que reproduce responden a una naturaleza (pdfs enriquecidos y videos) muy demandante de recursos hardware y software. En otros términos, podría caber la duda de si será posible explotar esos contenidos en dispositivos de esta “inversión tecnológica”. Para responder habría que responder antes a todas las preguntas anteriores. Simplemente no lo sé, no es que lo pongo en duda.

El planteamiento hecho por el gobierno de la India no es algo aislado. Hace más de un año que China comenzó un programa similar vinculado con la distribución de contenidos digitales para la lectura en ereaders “clonados”, lo que me llevó, en su momento, a hablar de efecto mariposa china sobre los precios de las tecnologías. Que China o India produzcan millones de ejemplares de este tipo de dispositivos modificará las reglas del mercado y las reglas que pautaban la commoditización de las tecnologías. 

Entre los grandes jugadores globales, las iniciativas se multiplican en la era de la integración vertical. En la telefonía móvil, lo intenta Google con NexusOne y, tal vez, lo intente en el mercado de las TabletPCs. En el mercado de las netbooks, así como INTEL, líder mundial de procesadores, lo ha hecho con su Classmate, Marvell, que sabe mucho de tecnologías económicas, ha anunciado en marzo sus intenciones de convertirse en proveedora de netbooks con finalidad educativa y son mas que rumores los que circulan acerca de su mayor acercamiento a OLPC. La organización One Laptop Per Child, pionera en el diseño e implementación de equipos de bajo costo para programas educativos, también lanzó un plan para la producción de un nuevo dispositivo basado en el concepto tablet PC para 2012, cuyo costo sería del orden de 75 dólares.

La commoditización beneficia evidentemente a los usuarios. El resultado está a la vista y lo estará más aun. Aunque la relación es menos directa y más compleja de lo que se admite, con la introducción de este nuevo 6C, sus usuarios tendrán más oportunidades de conocer y de integrarse social y laboralmente. También está claro que 6 conceptos en una sola máquina es un record! Nadie había logrado tanto antes de esta iniciativa. Lo intentó Negroponte con el proyecto OLPC, que tenía casi todo incluyendo el bajo consumo de energía, y no lo logró porque le faltó la “nube” y la ergonomía de una TabletPC en la que ahora pone énfasis.

No lo consiguió Microsoft en su momento, ni Apple más tarde, porque sus precios estaban hechos para que no fuese masivo. No lo consigue Amazon, al menos, no aun, a pesar de que va camino a los 100 dólares con un dispositivo más pequeño y más liviano que consume mucho menos energía (la batería soporta un mes de consumo promedio).  

Si por un momento nos detenemos en los grandes jugadores globales, ¿a quién beneficia este intenso movimiento? Si estas estrategias de los países emergentes continua, ¿quién gana y quién pierde? ¿Google, Amazon, Adobe, Apple, los ISP, Qualcomm, CISCO, Intel, Microsoft…? Lo que está sucediendo es un claro llamado de atención. Sakshat puede demostrar que es factible una nueva cadena de valor Cloud-PCTablet-OpenSoftware-LowPowerChina e India, ya habían advertido antes.

China e India, tal vez pronto Brasil, nos están demostrando cómo se integra la nueva cadena de valor digital. El que quiere oir que oiga. Y si alguien se inquieta aun por saber acerca de los consumidores, la respuesta es sencilla: ponga el precio adecuado y verá. Este movimiento necesita jugadores fuertes en las industrias de contenidos. ¿Quién se hace cargo? La respuesta será tema de una próxima conversación.

09
Jul
10

La ciudad, hipertexto y creatividad II

La creatividad en lo cotidiano: otra breve referencia a la obra de MIchel de Certeau

Descubrí Michel de Certeau estudiando en Ginebra. Fue en un pasaje. Primero fue la La Méthode de Morin, una gigantesca metateoría surgida de su encuentro con Jacques Monod y Massimo Piattelli-Palmarini en los debates acerca de “l’Unité de l’Homme”[i]. Fue cuando todavía recorría los pasillos de las bibliotecas ingenieriles buscando “otras formas de entender”. Me asomó a la complejidad, una forma de ayudar a ver, de completar mis creencias y las lecturas matematizadas del mundo construido que aprendía en grandes dosis. Morin me sirvió de puente para romper el aislamiento. En el periplo, descubrí Michel de Certeau y la problematización “de las operaciones de los usuarios, los usos, las maneras y las formas de hacer”, lo que otros llaman simplemente “prácticas”. De su obra, a muchos de mis conocidos no le atrapó La faiblesse de croire (en francés, Ed.Seuil, 1987, en español, se llamó La debilidad de creer, Ed. Katz, 2006). A mi tampoco, todo depende de sus valores y creencias. A otros, les resultó simplemente interesante La toma de la palabra y otros escritos políticos (en español, Ed. Universidad Iberoamericana, 1995). Pero a los que he recomendado la lectura de su obra, su aportación al entendimiento de la vida cotidiana en la urbanidad les ha parecido extraordinaria.  

En La invención de lo cotidiano[ii], Michel de Certeau ofrece la idea de que la ciudad es el espacio en el que las estrategias de los entes de poder, en general, conforman el mapa relacional de influencias e intereses por el que navegan los “hombres ordinarios”, participantes activos que interaccionan y practican diversas tácticas de negociación en los usos mediático-culturales de modo de hacer un uso crecientemente inteligente de los mensajes.

La ciudad es un espacio mediático por definición. Para entender su funcionamiento es indispensable efectuar el pasaje de un análisis de su organización como espacio físico real a uno en el que la problemática principal reside en su caracterización como espacio virtual de conocimiento. La ciudad es una experiencia colectiva definida por sus propios acontecimientos imaginarios. Una wikiciudad, un espacio a descubrir y recorrer, un espacio dinámico que exige una capacidad extendida para detectar y describir sus incesantes metamorfosis y las relaciones que pueden establecerse entre ellas.

Desde esta perspectiva, como señala de Certeau, la ciudad ofrece tantos espacios como experiencias espaciales distintas. Las relaciones, así como los relatos y las experiencias, se crean por y en los trayectos. Existen dos maneras de relacionar los espacios: la relación de continuidad que indica la forma en que se suceden uno tras otro en la secuencia, y la relación de inclusión que apela a la forma en que un espacio incluye otro, por ejemplo, el espacio de ensoñación que incluye un paisaje. A éstas podemos agregar otras formas, por ejemplo, los rituales negociadores, las barreras culturales prejuiciosas, las ofertas de bifurcación. Pero los espacios se relacionan de manera mucho más abstracta, modo que proviene de que, en realidad, el espacio es solo un agregado de relaciones dónde límite y frontera, distancia y proximidad, ya no son conceptos predominantes. En ese sentido, su abordaje no está alejado del «diagrama» de Deleuze, que es mejor descriptor del fenómeno al plantear una articulación abstracta de las relaciones sin tener en cuenta la distancia o proximidad.[iii] Por ejemplo, cuando es una relación de percepción o que nace de una experiencia de vida singular.

De Certeau recupera Choay[iv] en su forma de interpretar el discurso urbano como una triple operación: 1) una organización racional que rechaza todas las contaminaciones físicas, mentales o políticas que pueden afectarla; 2) un conjunto de estrategias científicas, tecnológicas, analíticas, que abastecen al ciudadano de aquello que lo protege de su propia ingeniosidad para apropiarse de las “ocasiones”, para derivar, para hacerse opaco, indisponerse frente al sistema, acomodarse en los nichos de invisibilidad; 3) un modelo político que absorbe todas las funciones, rediseminadas arbitrariamente entre múltiples sujetos reales, individuos y colectivos.

La ciudad es un espacio hipertextual. La ciudad es hipertexto, es web. Como espacio virtual no es finito. El problema esencial es el recorrido. Al mismo tiempo que las páginas proliferan y son incesantes las bifurcaciones ofrecidas que parecen más interesantes que lo que propone el trayecto proyectado, las páginas desaparecen como la ruta que queda detrás, como las rutas del desierto. Para De Certeau sólo cuentan los relatos como instancias móviles y magistrales en materia de delimitación que no deben conformar un sistema que las articula completamente sino que todo recorrido debe aceptar operaciones de manipulación improvisada con el fin de preservar la traza de las prácticas sistemáticas del razonamiento y la anticipación. La sistematización se ve perturbada por cualquier elemento extraño a diferencia del pensamiento asistematizado que es más flexible para integrar el cambio sin sentirse amenazado por las diferencias entre el presupuesto y la realización, lo que favorece el desarrollo de un saber creativo, aquel que no imita el método artístico, sino que articula una diversidad de prácticas de pensamiento exhumadas y no olvidadas por eficiencia de la razonabilidad.

El espacio es para Foucault la expresión de la disciplina, un ejercicio “microfísico” del poder, mientras que para De Certeau, las prácticas cotidianas de los ciudadanos pueden alterar ese significado impositivo. Para el primero, la ciudad es el espacio organizado por el poder que gestiona racionalmente el sistema, mientras que para la anti-disciplina, es el lugar privilegiado para producir y apropiarse de las transformaciones y movimientos contrarios al orden establecido. Las picardías, interrupciones y bifurcaciones que el ciudadano de a pie adopta frente al discurso tan “armónico” como artificial de la ciudad, reconfiguran dinámicamente las capacidades del individuo y de las multitudes abriendo brechas, inmiscuyéndose en las fisuras del sistema, generando espacios dónde no los había, penetrando el inconsciente colectivo en una poesía original, alternando entre pasajes de sumisión y burbujas creativas no dependientes del orden dominante, introspectivas pero a la vez capaces de expandir su poder expresivo al infinito. Un verdadero hormigueo, “un innumerable conjunto de singularidades”[v], “ya no es un campo de operaciones programadas y controladas. […] La ciudad-concepto se degrada. […] Tal vez las ciudades se deterioran al mismo tiempo que los procedimientos que las han organizado. Pero hay que desconfiar de nuestros análisis. Los ministros del conocimiento siempre han supuesto que el universo está amenazado por los cambios que estremecen sus ideologías y sus puestos. Transforman la infelicidad de sus teorías en teorías de la infelicidad. Cuando transforman en “catástrofes” sus extravíos, cuando quieren encerrar al pueblo en el “pánico” de sus discursos, ¿es necesario, una vez más, que tengan razón? Más que mantenerse dentro del campo de un discurso que conserva su privilegio al invertir su contenido (que habla de catástrofe, y ya no de progreso), se puede intentar otra vía: analizar las prácticas microbianas, singulares y plurales, que un sistema urbanístico debería manejar o suprimir y que sobreviven a su decadencia; seguir la pululación de estos procedimientos que, lejos de que los controle o los elimine la administración panóptica, se refuerzan en una ilegitimidad proliferadora, desarrollados e insinuados en las redes de vigilancia, combinados según tácticas ilegibles pero estables al punto de constituir regulaciones cotidianas y creaciones subrepticias que esconden solamente los dispositivos y los discursos, hoy en día desquiciados, de la organización observadora.”[vi]

La ciudad es, a la vez, espacio de un número finito de “propiedades estables, aislables y articuladas unas sobre otras”, y un despropósito disfuncional, anárquico, simbólicamente autónomo, espacio de un número infinito de aberraciones. La ciudad comunicante.[vii] Mientras que el “todo” se presenta como una ruptura suave, como algo promediado, como sujeto administrable, poco de eso ocurre en el detalle. ¿Es lo inestable del discurrir urbano, la hipertextualidad del andar, las incesantes bifurcaciones inesperadas, las interrupciones flashmob, la experiencia wi-fi, lo que hace más co-creativos a los habitantes de las ciudades?


 

[i] Para una breve introducción a esta obra, puede leerse el Prefacio a la versión 2007 en http://www.lamartinieregroupe.com/assets/images/livre/extrait/preface%20OPUS%20Morin.pdf.

[ii] de Certeau, Michel. L’invention du quotidien. Gallimard. Paris, 1990. En español existe una versión publicada por la Universidad Panamericana de 1995.

[iii] Ver Buchanan, Ian & Lambert, Gregg. Deleuze and space. Deleuze connections. Edinburgh University Press. Edinburgh, 2005.

[iv] Choay, F. “Figures d’un discours inconnu”. En Critique, abril de 1973. pp. 293-317. Citado por De Certeau.

[v] De Certeau, Michel. “Andares de la ciudad”. En Ortega, Francisco. La irrupción de lo impensado. Pontificia Universidad Javeriana, 2004. p. 268. Puede consultarse una versión digital en http://redalyc.uaemex.mx/pdf/558/55800708.pdf y una versión en línea en bifurcaciones [online]. núm. 7, año 2008. World Wide Web document, URL: <www.bifurcaciones.cl/007/reserva.htm>. ISSN 0718-1132.

[vi] Ibidem. pp. 107-108.

[vii] Reguillo, Rossana. El oráculo en la ciudad: creencias prácticas y geografías simbólicas.Diálogos de la Comunicación Edición N.49. Consultado en http://www.dialogosfelafacs.net/dialogos_epoca/pdf/49-03RossanaReguillo.pdf el 8 de marzo de 2009.

02
Nov
09

La supervisión médica a través del móvil: “la penicilina del siglo XXI”

Las expectativas que genera la mSalud

De acuerdo con un estudio publicado por la Asociación CTIA Wireless, 78% de los estadounidenses están interesados en recibir servicios de salud, como la supervisión y los exámenes médicos a distancia, a través de su dispositivo móvil (mHealth), 19% están dispuestos a actualizar el tipo de servicio contratado con su proveedor para poder acceder y 11% están dispuestos a cambiar de prestador si otro puede darle acceso a ese tipo de servicios. Más aun. Si el sistema estuviese disponible ahora, 23% lo usaría en lugar de consultar a su médico y uno de cada cuatro lo usaría para complementar las visitas médicas.

La mSalud despertó en los encuestados la expectativa por numerosos beneficios, por ejemplo:

  • Permitir una mayor atención en el hogar (68%).
  • Hacer sentir al paciente que su salud es supervisada permanentemente (57%).
  • Ofrecer seguridad a los pacientes y a sus familiares y amigos (57%).
  • Hacer más accesible la atención para más personas (51%).
  • Brindar más libertad de elección a los pacientes (51%).

Identificaron, además, a las personas con enfermedades crónicas (48%) y a los ancianos y pacientes con demanda de asistencia médica frecuente (41%), como las poblaciones que más podrían beneficiarse con la divulgación del sistema.

La encuesta también interrogó a los prestadores de los servicios médicos. Cerca del 80% de los médicos y del 90% de los especialistas consultados dijeron que valía la pena continuar invirtiendo en mHealth.

Los resultados tan alentadores de esta investigación, realizada en EE.UU. por CTIA con Harris Interactive durante septiembre de 2009 con un universo de 5563 usuarios adultos, 115 médicos generalistas y 129 especialistas, llevaron a Joseph Poro, VP de Harris, a afirmar que “la mSalud podría ser la penicilina del siglo 21”.

Las expectativas que la mSalud puede cumplir

La mSalud tiene mucho a su favor. Para comenzar, un gran potencial de reducción de costos que aumentará con la avalancha de usuarios que provoca el incremento de la esperanza de vida promedio, y una potencial mejora de la calidad de los servicios junto a una conveniente asistencia técnico-sanitaria remota para todos los agentes sociales que actúan alrededor del paciente. Según un informe de Pew Internet & American Life Project de abril de 2009, en EE.UU., para los usuarios de banda ancha la actividad que más le interesa (es “muy importante” para el 34%) de las que realiza en la red es estar comunicado por temas de salud. Si el móvil logra transformarse (no hay ningún factor tecnológico que los impida) en un centro de recolección online de variables vinculadas con la salud del usuario, estará respondiendo a una de las mayores preocupaciones sociales de la actualidad, al menos, en los países más desarrollados. 

Las perspectivas son muy alentadoras debido a la alta tasa de penetración de los móviles en todos los segmentos sociales y el creciente acceso a Internet móvil que permite disponer de un acceso casi universal. Una gran mayoría de las personas que ni hoy ni en el futuro próximo tendrán acceso a Internet a través de una línea fija en su hogar, pueden tener acceso a la metared, una puerta de acceso a la Sociedad del Conocimiento y a servicios de alto valor agregado como los servicios de mSalud, gracias a Internet móvil, en alguna de sus múltiples variantes, sobre todo, a través del celular.

Las principales ventajas de este tipo de servicios son:

1) Los usuarios de dispositivos móviles pueden acceder a los servicios independientemente de su posición geográfica, lo que representa una verdadera oportunidad de igualdad, en especial, para las poblaciones rurales o periféricas.

2) Una mejora en el sistema de supervisión y control de la salud, lo que puede significar un aumento de la calidad de vida de los pacientes, sobre todo, de los pacientes crónicos y de las personas mayores que viven solas, y un factor de mayor seguridad para todos los agentes sociales del sistema, en especial, para los pacientes y los familiares.

3) Una mayor sustentabilidad del sistema de asistencia médico-social que enfrentará crecientes tensiones debido al incremento exponencial de los segmentos etáreos de mayor edad.

4) Una mayor flexibilidad para los médicos a la hora de decidir cómo tratar a sus pacientes, cómo hacer su seguimiento y cómo derivarlos remotamente dentro del mismo sistema sanitario.

Estos sistemas son capaces de proveer información simultánea a múltiples nodos de la red. Al mismo tiempo que envían de forma permanente información del paciente a los nodos responsables del servicio de control (médico, paramédicos) de su salud y del cuidado (técnico-asistentes sociales) de su bienestar, pueden enviar información apropiada a terceros interesados, principalmente la familia y amigos más cercanos.

El acceso on line y simultáneo a la información autorizada del paciente a los familiares es un factor de seguridad para el usuario porque sabe que la evolución de su salud es informada inmediatamente y que sus allegados serán advertidos de cualquier cambio de estado. Además, sabe que la forma en que el sistema cuida de él está siendo auscultada permanentemente por otros, personas cercanas que recibirán cierta información de los resultados tan rápidamente como los agentes médicos y asistenciales.

Para los familiares, a quienes puede resultarles difícil tener un contacto físico cotidiano por razones de ocupación o distancia, la telemedicina siempre representó un factor de potencial tranquilidad, pero raramente pudo concretar estos anhelos debido, principalmente, al costo de los sistemas y a otros diversos factores como la falta de competencias digitales de los participantes (usuarios, médicos, otros) y las barreras culturales que su implementación supone. Por ejemplo, los servicios de supervisión visual y los sensores de desplazamiento que señalan el alejamiento del paciente o del anciano, siempre estuvieron en la mira o en la imaginación de muchos familiares preocupados por un seguimiento y un cuidado que no podían asegurar personalmente.

Actualmente, la alternativa más factible está dada por los dispositivos móviles que pueden brindar una gran cantidad de información del estado del usuario, incluso el seguimiento visual y de desplazamientos (GPS), puede facilitar alertas preventivas de todo tipo y servir de interfaz y nodo de acceso a un sin número de otros dispositivos (sensores, administradores de medicación, etc.) de modo que el cuidado general de la persona se encuentre bajo supervisión cruzada de los diversos agentes sociales que intervienen en el sistema de mSalud. Ningún otro dispositivo puede superar al móvil en sus capacidades para insertarse definitivamente en la vida de muchos ciudadanos que se relacionan intensamente con el sistema sanitario, sobre todo, de aquellos que padecen enfermedades crónicas y, en general, de todos aquellos que esperan un tratamiento más justo por parte del sistema. Al mismo tiempo, significa una oportunidad de mejora en la capacidad de la comunidad médica para detectar situaciones que deben ser atendidas de manera rápida por personal altamente especializado o identificar situaciones colectivas que pueden distribuir información para despertar un alerta sanitaria, puede limitar los errores médicos, los costos del diagnóstico presencial y ampliar la asistencia técnico-sanitaria.

Para aquellos que se interesan en estos temas sugiero ver en la biblioteca la carpeta de mLife. Tal vez, como dice Poros, no falta demasiado tiempo para que el médico nos diga “mire a su teléfono móvil, abra la boca y diga “Ahh”.




Biblioteca

Ver el perfil de Roberto Igarza en LinkedIn
abril 2017
L M X J V S D
« Mar    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

Acceso rápido a los contenidos


A %d blogueros les gusta esto: