Archive for the 'Videosharing' Category

17
Jun
09

¿Qué poco nos vemos?

Consumo de tiempo en las redes sociales

Las redes están adoptando configuraciones muy complejas y elaboradas. Se multimediatizan muy rápidamente y adquieren funciones donde convergen intereses muy diversos, desde estar en contacto (fórmula típica de networking, microblogging o twittes), hasta producir y compartir contenido. Allí pasan una parte creciente de sus momentos de ocio y las eligen cada vez más cuando desean entretenerse. Los usuarios alternan entre una función y otra y pasan allí un tiempo cada vez más prolongado. Este fenómeno pasantista tiene un impacto creciente en el rendimiento económico de las industrias de contenidos. En un momento en que la coyuntura de crisis global amplifica el desistimiento de los anunciantes, los difusores son afectados directa e inmediatamente por las nuevas formas de consumo, entre las que el consumo de tiempo de ocio en las redes sociales no cesa de aumentar.

Existe una traslación masiva de los medios off line a los on line, especialmente entre las nuevas generaciones, y dentro del gran abanico de nuevos medios, los destinos preferidos por una creciente masa de consumidores, incluso de generaciones anteriores, son las redes sociales en sus diversas variantes. Mientras los usuarios que acceden a las redes sociales desde sus dispositivos móviles sigan representando una pequeñísima minoría (menos del 1% en LATAM), el problema se infla pero está circunscripto. Cuando esto cambie, y es lo que está sucediendo a medida que los usuarios renuevan sus dispositivos (en cuatro años más, los usuarios de LATAM habrán renovado completamente el parque), veremos que el desafío puede hacerse insostenible. Los usuarios jóvenes parecen sentirse más cómodos en los sitios en los que son protagonistas y eso se lo aseguran las redes sociales. Con un dispositivo móvil todo el tiempo a disposición será imposible retenerlos.

Aunque es una obviedad, recordemos que el valor de los espacios publicitarios está tan estrechamente vinculado al tráfico y al perfil de los usuarios como al tiempo de consumo. Es decir, el valor de los espacios está fuertemente relacionado con el tiempo de exposición del usuario al mensaje publicitario. La realidad nos ha empujado a producir contenidos breves, microformatos y microgéneros que se entrecruzan con toda liberalidad para intentar retener un público que consume en pequeñas dosis. Lo paradojal es que, para retener las nuevas generaciones de lectores, ajustamos los contenidos a unidades más confortables y próximas a sus formas de consumir y que, con el espíritu de brevedad que se ha impuesto, se ha reducido el tiempo de exposición de los usuarios a la publicidad. Estamos inmersos en una espiral que no parece tener fin. 

Los usuarios que se trasladan masivamente a los medios on line eligen pasar cada vez más tiempo en las redes sociales. Pero el consumo de tiempo por sitio difiere notablemente entre categorías de redes. Con los datos que provee Alexa.com -obtenidos de las estadísticas de navegación de usuarios voluntarios que aceptan que su historial sea registrado-, he establecido algunas categorías de consumo de tiempo, por día y por usuario.

Tipos de sitios PromedioMinutos p/día p/usuario
Buscadores (google, live/bing, msn, yahoo) 3 a 10
Redes sociales (myspace, hi5, facebook) 22 a 25
Contenidos Blogs (blogger, wordpress) 3 a 5
Plataformas de distribución de contenidos audiovisuales (youtube) 23
Educativos o culturales (wikipedia) 6
Juegos 5
Versión on line de los medios tradicionales 6
Corporativos con servicios (p.e. claro.com.xx) 7

 

Como todo promedio, estas cifras esconden las grandes verdades. Pero sirven a los efectos de hacer un ejercicio de comparabilidad que exponga el peso relativo de los diversos jugadores que compiten en esta “economía de la atención escasa”.

Facebook vs. Twitter: ¿un resultado cantado?

La lógica del ocio y del entretenimiento en la red –abandonemos por un momento la discriminatoria separación de los contenidos “informativos”- se sustenta en una modalidad de consumo fragmentada y breve. Ahora conocemos además que el usuario pasa mucho y cada vez más tiempo en las redes sociales. De la tabla anterior surge que, desde la perspectiva del tiempo de consumo, a) las redes sociales se asemejan solo a las plataformas de videosharing, b) los usuarios de los medios de comunicación tradicionales cuando consumen sus contenidos on line pasan 4 o 5 veces menos tiempo en el sitio que los usuarios de redes sociales y de plataformas de distribución de video, c) las visitas a los sitios culturales o educativos son para hacer consultas puntuales que se realizan en pocos minutos, c) los sitios corporativos retienen los usuarios solo cuando ofrecen servicios y beneficios (descargar música gratis, participar en promociones, etc.) y que el tiempo que pasan allí es similar al que pasan los usuarios de las versiones on line de los medios tradicionales.   

El tiempo total que los usuarios pasan en las redes crece, aunque con diferencias notables entre ellas. Por ejemplo, Facebook crece a un ritmo vertiginoso, casi 700% en el último año mientras que el tiempo total acumulado de los usuarios de MySpace cayó casi un tercio durante el mismo período.

Podría afirmarse que Facebook es la red social más exitosa. El volumen de sus usuarios crece mucho más rápido que el promedio de la redes. Es el 4º sitio con más tráfico en el mundo pero, sobre todo, es la red social en la que más tiempo invierten los usuarios. En EE.UU., el volumen total de minutos pasados por los usuarios en redes sociales se incrementó 83% en el último año. En Facebook, el volumen total de consumo pasó de 1.700 millones de minutos a 13.900 millones. En MySpace, sus usuarios invirtieron casi 5.000 millones de minutos en el último año. En EE.UU., el volumen de minutos consumidos en redes sociales casi se duplicó en un año.

Twitter es la red que más ha crecido en tiempo de consumo. Lo hizo a un ritmo anual del 3712%. A pesar de eso, el volumen total de minutos consumidos por sus usuarios apenas alcanza los 300 millones de minutos mensuales, cuarenta y cinco veces menos que Facebook. Twitter está lejos de imponerse en cantidad de usuarios y en minutos totales consumidos. En otros términos, con menos del 10% del volumen de usuarios que cuenta Facebook, el volumen de tiempo consumido por los usuarios de Tw en esta plataforma es varias decenas de vez inferior al que consumen los usuarios en Facebook. Incluso más, desde la perspectiva del tiempo de consumo, Twitter no solo no supera Facebook, sino que tampoco supera ampliamente otras redes, como LinkedIn, la red de profesionales más difundida en Internet, al menos no de la forma en que el rumor mediático lo refleja. LinkedIn ya supera los 200 millones de minutos de consumo total.

Creciendo Facebook y Twitter al mismo ritmo actual, Twitter necesitaría varios años para posicionarse en el primer lugar. Sí es factible que Twitter se convierta en los próximos dos o tres años en la segunda red en tiempo total consumido por los usuarios impulsado por un aumento de los tiempos de acceso a Internet a través de los dispositivos móviles.


El tipo de consumo de los usuarios de Twitter y de Facebook es muy diferente. Aunque Facebook se ajusta cada vez más a la producción de mensajes hiperbreves y a la inmediatez tan característica de la esfera Twitteriana, por ahora al menos, las separan la intención y la exigencia de tiempos de dedicación diferentes.

Las redes sociales están teniendo dificultades para retener sus usuarios. Referentes del mundo off line, hacedores de opinión y famosos, como Britney Spears, Miley Cyrus, Ashton Kutcher y Oprah Winfrey, y hasta el propio Obama, han posicionado Facebook o Twitter en el universo de marcas globales en algunos pocos meses, pero esto no significa que la construcción no sea precaria más que provisional. Aun cuando las retransmisiones de “eventos en vivo” las han ayudado, los números demuestran que más de un 60% de los usuarios de Twitter dejaron de utilizar el sitio gratuito un mes después de haberse registrado. Facebook y MySpace parecen alcanzar valores de consumo menos volátiles y un mejor nivel de retención. Menos de 1/3 no vuelve a usarlas. Aun así, tengamos en cuenta que, si en febrero de 2008, Twitter apenas contaba con medio millón de usuarios y hoy tiene más de 20, tal vez la marca tenga corta vida, pero el fenómeno tiene un impacto entre las propias redes y evidencia una tendencia en las nuevas formas de comunicar.

15
Jun
09

Algunos secretos del éxito (provisional) de las redes sociales

Acerca del proceso de multimediatización de los contenidos

Cuando los medios tradicionales se volcaron decididamente hacia la red, se multimediatizaron de manera que su naturaleza de origen se perdió. En la red, diarios, radios, revistas y canales de tv, todos se parecen. Esta convergente metamorfosis está particularmente fundada en una multimediatización creciente. Sin conocer su origen, sería difícil saber qué rol ocuparon en la era anterior. Si algo los distingue, dejando de lado por un instante las audiencias y la calidad del contenido, esto es a) la carga audiovisual y b) las estrategias participativas.

La primera, permite distinguir con cierta facilidad aun, aquellos que provienen del mundo televisivo o que pertenecen a un grupo multimedios con producciones audiovisuales predominantes. Para ellos, el costo de una creciente audiovisualización es más asequible. La segunda, las estrategias participativas, evidencia las formas que adoptan las nuevas redacciones y los modelos de negocio para establecer el diálogo con los usuarios y el control que ejercen sobre el uso de las herramientas de intercambio como la moderación, la identificación previa, la promoción del debate entre profesionales y usuarios y entre usuarios, el uso compartido de las plataformas colaborativas entre periodistas y usuarios (p.e., la plataforma de blogs de Clarín.com en Argentina), entre otras modalidades. El tipo, la calidad y la relevancia de los espacios de participación que ofrecen a sus usuarios y la formas de control sobre esta dialéctica exponen la manera en que interpretan y adaptan los roles de productor y consumidor en el proceso de (mutua)reconversión que se lleva a cabo. Un juego en el que los protagonistas deben superar barreras que jamás habían imaginado sin perder en el intento la brújula que les recuerda cuáles son sus propios fines (los de cada uno de ellos). En este recorrido hacia las míticas tierras 2.0, se suceden constantemente imprevistos que desconciertan a unos y otros.

Ambos aspectos, la carga audiovisual y las estrategias de participación, se interseccionan más de lo pensado. Existe una estrecha vinculación entre el proceso de multimediatización, cuyo vector sobresaliente tiende a ser el contenido audiovisual, y las herramientas 2.0 que dispone el medio para establecer la conversación con sus audiencias. Menos audiovisuales son sus genes, más necesidad tienen de convocar a sus públicos para enriquecer los contenidos profesionales con audiovisual a costo reducido. En Argentina, la versión on line del periódico Clarín (clarin.com) puede permitirse no tener una plataforma propia de periodismo ciudadano ni apelar a la plataforma del Grupo al que pertenece (TNylagente) porque puede echarle mano con facilidad a los contenidos profesionales de los canales de tv del grupo para enriquecer sus contenidos. Esto no le quita la posibilidad de  trasvasar el relato de proximidad que los usuarios han hecho llegar a la plataforma de periodismo ciudadano TNyLaGente cuando la necesidad lo requiere. En el otro extremo, para los que no gozan de este privilegio, Youtube es una fuente secundaria que cumple un rol central.

Aunque tal vez esta situación esté cambiando más rápidamente de lo que pensamos, seguirá manteniéndose hasta que los modelos de negocio se reconfiguren bajo el fuego cruzado del pase de facturas entre unidades internas (caso Grupo Clarín), y entre plataformas de videosharing como YT y los difusores on line (p.e. Lanacion.com). Lo que actualmente es “moderadamente tenso” es difícilmente sustentable en el tiempo. El costo broadcast es y seguirá siendo elevado.

Para aquellos que no tienen las posibilidades de tirar contenido de archivo, el costo de la multimediatización es mucho más difícil. Las estrategias de sinergia con otras industrias para obtener contenidos audiovisuales no han dado, salvo rarísimas excepciones, los resultados que podrían esperarse. Ante esta situación, todos los caminos conducen al usuario. Las herramientas 2.0 pueden servir para fidelizar, aumentar la empatía, crear una sensación de simetría, mejorar el estado actual de la relación erosionada por la crisis de credibilidad. Además, puede ser la forma más rentable a corto plazo de enriquecer los contenidos con videos producidos por usuarios, usuarios propios o ajenos. Con una plataforma a través de la cual los usuarios pueden enviar imágenes dinámicas a la redacción, los contenidos de periodismo ciudadano tienen un triple efecto: i) aumentan el volumen de carga audiovisual a bajo costo, ii) reconocen el valor económico de un (neo)periodismo de proximidad desestimado por inalcanzable, y iii) funcionan parcialmente como una plataforma de videosharing, un medio social que puede poco a poco entreverarse con otros para convertirse en una red no propietaria o consorciada.

El video en las redes sociales

Relevantes o no, conmocionantes o no, una creciente cantidad de actividades sociales tienden a tener algún registro audiovisual, y todo registro audiovisual tiende a estar en la red. Este fenómeno, que encuentra en Youtube su representación más emblemática, penetra todos los medios sociales independientemente de la categoría a la que pertenecen. La realidad es que se incrementa sostenidamente el consumo de video en las redes sociales. Estas empoderan al usuario de una capacidad extraordinaria para compartir experiencias de su vida personal o profesional a través de funciones y servicios que antes estaban distribuidas entre varias plataformas. Las redes sociales, como Facebook y MySpace, se han hecho polivalentes. A las funciones primarias para la comunicación interpersonal a/sincrónica, adicionan la producción y la distribución de contenidos de usuario, y aplicaciones y servicios de valor agregado, como la geolocalización. El usuario de Facebook puede cargar un video para compartir, grabar y enviar mensajes de video utilizando una webcam y publicar videos desde el móvil.

facebook videos de los amigos

Las redes sociales son ya una fuente de intercambio y consumo de grandes volúmenes de contenidos audiovisuales, aun cuando para ello se sirven de plataformas de videosharing. Los usuarios de las redes insertan cada vez más contenido de plataformas como YT en sus intercambios. El resultado es una tasa de crecimiento de contenidos audiovisuales en las redes sociales superior a la de las versiones on line de los medios tradicionales.

facebook video de youtube en los intercambios entre usuarios

De nuevo, el usuario gobierna. En y por uso, es capaz de remodelar cualquier arquitectura funcional que se le proponga con la finalidad de acomodarla a sus necesidades y modalidades de consumo. Y como ya lo ha demostrado la corta historia de las tecnologías IP, las arquitecturas menos plásticas son las que más riesgo corren de ser abandonadas ante la aparición de algo que resulta más moldeable para el usuario, deseoso de apropiarse de cuantas facilidades y servicios se le proponen orientándolos a sus propias finalidades dinámicas. Los consumidores se mueven con mucha rapidez. Tan fácilmente las adoptan, tan fácilmente las abandonan. El comportamiento en las redes sociales es mucho menos previsible de lo que se pensaba. Los usuarios demuestran una capacidad extraordinaria para navegar entre plataformas y “pasarse de equipo” con más facilidad que nunca. Así como MySpace fue considerado imbatible en el pasado reciente, Facebook y Twitter son considerados inmunes a los movimientos actuales. En este ir y venir la audiovisualización jugará un factor determinante.

Por el momento, según Nielsen, los usuarios de MySpace usan más el video en línea que los de cualquier otra red social. En EE.UU., MySpace distribuye más de 120 millones de videos al mes y Facebook 41 millones. Estas cifras están muy lejos de alcanzar los abrumadores resultados de YouTube. Para hacer una simple comparación, 79% de los usuarios de Internet en EE.UU., es decir, 107 millones de usuarios consumieron 6.800 millones de videos, un promedio de 63,5 videos por usuario, 6,4 horas de video on line en promedio, durante abril de 2009. En promedio general, los videos tienen una duración de 3,5 minutos. En el último año, Nielsen observó un crecimiento cercano al 50% en el tiempo que los usuarios estadounidenses pasan consumiendo video on line.

A pesar de estas diferencias, si se tiene en cuenta la curva de crecimiento de las redes, hasta YT debería interesarse a lo que sucede a su alrededor. Las redes microsegmentan los públicos con criterios mucho más precisos de modo que los contenidos que circulan pueden ser más pertinentes, aunque  no siempre esto es así. Facebook me permite entrar en contacto con allegados, amigos y familiares próximos y lejanos, y viceversa. Saber de ellos mediante mensajes escritos y audiovisuales. Pero si el intercambio incluye videos de cómo uno de mis antiguos compañeros de primaria traspasa plantines en su jardín, el valor del follow-up puede decaer estrepitosamente, aunque esto podría ser una verdad parcial en el caso de las nuevas generaciones. Twitterización y audiovisualización, son dos fenómenos que se potencian.

En principio, en los millones de comunidades creadas por los propios usuarios, el posicionamiento de los contenidos resulta más pertinente que en la gran videoteca googleana a la que le falta rigor en la clasificación y un ordenamiento muchísimo más personalizado que promueva una experiencia más individuada y ajustada a las expectativas de los usuarios. Observar cómo crece el tiempo de consumo de video en las redes puede ser revelador de la envergadura de este fenómeno. Actualmente, en EE.UU., los usuarios de MySpace pasan ya en promedio 40 minutos por mes viendo videos en esa red. Los de Facebook pasan 11. Claro que es insignificante respecto de los minutos consumidos en otro tipo de plataformas o soportes, incluyendo los medios off line. Dado que los tiempos de ocio son inelásticos, estas nuevas formas de consumo de contenidos se llevan a cabo, al menos parcialmente, en detrimento de otras formas de consumo (fenómenos de traslación off-on), evidencian una reorientación del consumo on line hacia las redes sociales y amplifican el uso intensivo y/o simultáneo de fragmentos ociosos de la vida escolar y laboral.

La velocidad con la que los usuarios han audiovisualizado los contenidos de las redes sociales es sorprendente. Reconozcamos que este fenómeno era esperable, casi ineluctable. Estando la tecnología a disposición, si de lo que se trata es de compartir remotamente las vivencias individuales y grupales, mas temprano que tarde, los contenidos audiovisuales ganarán centralidad y sincronicidad (on live). ¿Qué otra función o contenido puede agregar más valor a la fórmula primitiva de red social? Siempre existirá algo nuevo que agregue valor, pero la irrupción del audiovisual es un salto cualitativo mayor en las formas de comunicación interpersonal y social.

Entonces, ¿qué separará las redes sociales de las plataformas de videosharing? ¿Acabarán unas y otras siendo productos híbridos en los que se navegará entre contenidos de usuario (User Generated Content) y contenidos profesionales? ¿Habrá un desplazamiento de contenidos UGC de las plataformas de videosharing hacia las redes? ¿Las categorías ya tradicionales para discriminar lo profesionalmente producido de lo que no lo es, alcanzan para estudiar estos movimientos de traslación? ¿Cuánto tiempo pasará para que plataformas como YT se vuelvan las plataformas institucionales, vidrieras de contenidos de MainstreamMedia y las grandes distribuidoras de contenidos profesionales en detrimento de los medios off line? ¿Dónde buscarán los usuarios los contenidos massmediáticos para consumirlos individualmente? ¿Cuánto tiempo pasará para que las plataformas de videosharing y las redes como Facebook ofrezcan algo tan similar que cueste distinguirlas? En esta próxima batalla, las que a) fortalezcan su marca en los dos universos (on y off) y b) ofrezcan el mejor mix (pro+neo+amateur) de contenidos audiovisuales que c) puedan ser manipulados por los propios usuarios y d) organizados de manera personalizada, tendrán más probabilidades de sostenerse frente a los movimientos de los inquietos usuarios.   

31
Oct
08

La publicidad en plataformas de videosharing: los formatos según el IAB

En mayo de 2008, el IAB publicó el documento Digital Video Ad Format Guidelines and Best Practices, cuyo objetivo es poner orden entre las tantas prácticas creativas e instrumentales probadas en los últimos tiempos. En él propone tres categorías denominadas 1. lineal (en el esquema aquí debajo, referencia a), 2. no lineal (referencia b) y 3. de compañía (referencia c).

 

24
Oct
08

Categorías de publicidad en plataformas de videosharing III: Sponsored branding Player

La última categoría se denomina Sponsored branding Player. El contenido es visualizado a través de un reproductor que incorpora la marca sponsor. Haciendo clic en el botón-marca, el usuario es redirigido al sitio de la marca o producto.

21
Oct
08

Categorías de publicidad en plataformas de videosharing II: Companions Ads

En la categoría Companions Ads, la publicidad acompaña al contenido sin estar inserto en la ventana del reproductor donde aparece el contenido. Puede contener texto (por ejemplo, un box de Ads by Google) o banners que están en proximidad del reproductor pero no se insertan en la ventana del contenido. Puede tener formatos y dimensiones diversas. Ofrece visibilidad al sponsor fuera del contenido. La publicidad permite ponerse en contacto directo con el sponsor.

Aquí debajo el ejemplo en Youtube.

Otro ejemplo.

19
Oct
08

Categorías de publicidad en plataformas de videosharing I: Instream Ad Placement

Para analizar las prácticas actuales de inserción publicitaria en esas plataformas propongo la siguiente categorización:

1. Lineal instream. La publicidad (5″ a 30″) está inserta (instream) en el videoclip de manera lineal al comienzo (preroll), en el transcurso del contenido (midroll) como un corte publicitario tradicional o al final del contenidos (postroll). Aunque puede no ser así, generalmente la publicidad es audiovisual sin interactividad, es decir, que el usuario no puede saltarla y aunque puede detenerse sobre un frame no puede bifurcar hacia otro contenido, por ejemplo, el sitio del anunciante. Por estar generalmente inserta en el mismo archivo (movie) es parte de un mismo contenido que solo puede ser visionado de manera lineal. Una variante de midroll consiste en insertar una viñeta intermitente en la pantalla. El proceso de targetting es similar al de una publicidad tradicional distribuida por el perfil de la audiencia y, por lo tanto, no se ajusta dinámicamente al perfil de cada usuario.

Yume.
Ejemplo de Pre roll Ad placement. Fuente: Yume.

2. Instream enhanced. La publicidad aparece mediante una capa superficial transparente e interactiva (interactive overlay) en diferentes momentos del contenido. Permite al usuario obtener más información acerca del producto/servicio que busca haciendo click through en la parte interactiva de la publicidad. Su aparición es concurrente al contenido del videoclip. Puede ser simple texto, gráficos o botones, que ofrecen al usuario opciones alternativas al contenido que está viendo.

     

Ejemplo de un videoclip durante el cual aparece la publicidad de un nuevo film. El usuario haciendo clic accede al thriller después del cual regresa al reproductor en la posición del contenido donde habia abandonado el visionado.

Ejemplo de un videoclip durante el cual aparece la publicidad de un nuevo film. El usuario haciendo clic accede al thriller después del cual regresa al reproductor en la posición del contenido donde había abandonado el visionado.

Puede estar vinculada directamente con lo que está presentándose en el contenido o simplemente funcionar como un contenido adicional típico de una publicidad tradicional de tanda.

Generalmente existe un modo de hacer desaparecer la transparencia con el contenido de publicidad de un modo sencillo similar (cerrar, x) a la facilidad que ofrecen las pop-ups tradicionales. Para interactuar con la publicidad, suele ser suficiente con que el usuario haga mouse over sobre el overlay.
3. Instream Cross video enhanced. La publicidad vincula el contenido con otro video de la plataforma que puede o no ser del mismo autor/productor. Es un enriquecimiento del contenido por medio de vinculos internos a otros videos.
Aquí debajo puede verse el ejemplo en Youtube.
 
 
 
 
 
 

 

 

29
Sep
08

Mitos y realidades de la publicidad en el video online

Mientras las plataformas de videosharing siguen multiplicando usuarios ocasionales, contenidos de prosumers y neoprofesionales, y canales propietarios de medios de comunicación masiva, grandes inversores comienzan a interesarse por la factibilidad de los modelos de negocios que pueden sustentar estas nuevas estrategias de difusión. Son atraidos por el creciente consumo de minutos de videoclips en plataformas de videosharing y en tv 2.0. Desde hace tiempo que para algunos analistas, la publicidad online se juega el futuro en las plataformas de distribución de videos.

Para Google, el futuro de la publicidad on line no está resuelto ni mucho menos, pero tienen algunas ideas que vale la pena analizar, sin ingenuidad, para descubrir lo que está ensayando el propietario de la plataforma que distribuye más de 1/3 de los videos que circulan por la red.

Para los analistas más prudentes, como David Rittenhouse (Ogilvy New Media), no hay respuestas que puedan servir a afirmar, respecto de la publicidad on line, cuál es el rumbo más rentable, la dirección correcta, la solución para todos los casos y todos los públicos.

Los ensayos para introducir publicidad de manera eficiente en estas nuevas formas de distribuir contenidos audiovisuales están lejos de proveernos datos concluyentes que puedan servir a tomar decisiones de mediano plazo. Debemos avanzar paso a paso.

A la espera de indicios más contundentes de dónde y cómo es posible entablar una publicidad dialógica que interese al consumidor en estas plataformas disruptivas, es necesario prestar más atención a los nuevos lenguajes y géneros multimediáticos de la publicidad on line cada vez más evidente en estas nuevas plataformas.  

En la serie de entradas que comienzo hoy, haremos una revisión de lo actuado, un repaso de las categorías más empleadas y, al finalizar, dejaré planteadas algunas pistas acerca de qué estrategias parecen estar teniendo un mejor rendimiento, al menos, por ahora.




Biblioteca

Ver el perfil de Roberto Igarza en LinkedIn
abril 2017
L M X J V S D
« Mar    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

Acceso rápido a los contenidos


A %d blogueros les gusta esto: