19
Jun
09

Lo que puede estar cambiando de los pronósticos acerca de las redes sociales

En las últimas entradas estuvimos conversando acerca de algunos aspectos escasamente tenidos en cuenta al analizar la evolución actual y posible de las redes sociales. Aquí debajo una síntesis.

  1. El usuario que se desplaza de los medios off line hacia el consumo on line, tiende a pasar más tiempo en las redes sociales que en cualquier otro medio. El on line gana terreno en detrimento del off line, las redes sociales en detrimento de otras ofertas on line. El chat y las redes se insertan mejor que cualquier otro medio social en los intersticios de la vida escolar y laboral. Las plataformas y servicios de comunicación interpersonal, individual y grupal, acentúan su preeminencia en los tiempos de ocio.   
  2. El usuario de redes sociales es más volátil o infrecuente que el usuario de medios tradicionales. Las cifras engañan. Twitter ha crecido a un ritmo vertiginoso que parece desafiar los líderes. Pero su crecimiento está fundado en el número de usuarios registrados. Mientras éstos crecen muy rápidamente, los usuarios que se inscriben y regresan alguna vez son menos de la mitad. Los nuevos usuarios son menos numerosos que los usuarios que se registraron y no vuelven. MySpace y Facebook tienen una mejor tasa de retención. Los usuarios de redes sociales están suscriptos a varias plataformas, que consumen serial o simultáneamente. El esfuerzo de mantener actualizada su información en todas las redes de las que participa es un factor de infrecuencia, disuasión o abandono.
  3. La monetización de las redes sociales es el eslabón faltante. El tiempo total que pasan los usuarios en las redes aumenta pero existe la presunción de que la publicidad en las hiperbreves visitas deberá encontrar otras formas si quiere producir el rendimiento económico planteado en los modelos de negocio.
  4. Los contenidos audiovisuales son cada vez mas frecuentes en las redes sociales. La etapa actual se caracteriza por una twitterización y audiovisualización de los intercambios. Las redes sociales aumentan así sus capacidades de competir con las plataformas de videosharing, al menos aunque no solamente, en cuanto al consumo de video amateur. Incluso el consumo de videos pro o neoprofesionales de plataformas como YT aumenta por la pertinencia de la referencia cuando ésta es compartida en una red social. El uso de la función “compartir” que casi todas las plataformas de videosharing ofrecieron desde el inicio, nunca tuvieron la eficacia de las redes sociales. Allí, la potencialidad de la recomendación se expresa en toda su dimensión. Comunidad siempre rima con credibilidad, pero si la comunidad es la protagonista y es el centro de mis actividades sociales en Internet, la eficacia de la recomendación alcanza su máximo desarrollo. Las comunicaciones móviles y las transmisiones de (todo tipo de) eventos en vivo amplificarán el fenómeno.

En síntesis, la clave sigue siendo sustentar el crecimiento en una función comunicativa por la que los usuarios estén dispuestos a pasar su tiempo. En otros términos, el nivel de lealtad depende de cuatro factores: a) dónde están los pares que interesan a los usuarios, b) el beneficio comunicativo o la suma de funciones para un intercambio comunicativo funcional, sencillo y directo, c) la multimediatización de los contenidos y d) la carga de publicidad admisible para los usuarios.

Acerca del futuro. Chad Hurley, YouTube CEO, y Mark Zuckerberg, Facebook CEO Zuckerberg.

Ganará la plataforma o red que haya podido establecer el mayor nivel de lealtad entre sus usuarios y consiga que éstos pasen más tiempo por visita, siempre y cuando pueda monetizar estos logros de manera sustentable en un contexto de alta competencia por una torta publicitaria que ha quedado exigua para el apetito de tantos necesitados. 

17
Jun
09

¿Qué poco nos vemos?

Consumo de tiempo en las redes sociales

Las redes están adoptando configuraciones muy complejas y elaboradas. Se multimediatizan muy rápidamente y adquieren funciones donde convergen intereses muy diversos, desde estar en contacto (fórmula típica de networking, microblogging o twittes), hasta producir y compartir contenido. Allí pasan una parte creciente de sus momentos de ocio y las eligen cada vez más cuando desean entretenerse. Los usuarios alternan entre una función y otra y pasan allí un tiempo cada vez más prolongado. Este fenómeno pasantista tiene un impacto creciente en el rendimiento económico de las industrias de contenidos. En un momento en que la coyuntura de crisis global amplifica el desistimiento de los anunciantes, los difusores son afectados directa e inmediatamente por las nuevas formas de consumo, entre las que el consumo de tiempo de ocio en las redes sociales no cesa de aumentar.

Existe una traslación masiva de los medios off line a los on line, especialmente entre las nuevas generaciones, y dentro del gran abanico de nuevos medios, los destinos preferidos por una creciente masa de consumidores, incluso de generaciones anteriores, son las redes sociales en sus diversas variantes. Mientras los usuarios que acceden a las redes sociales desde sus dispositivos móviles sigan representando una pequeñísima minoría (menos del 1% en LATAM), el problema se infla pero está circunscripto. Cuando esto cambie, y es lo que está sucediendo a medida que los usuarios renuevan sus dispositivos (en cuatro años más, los usuarios de LATAM habrán renovado completamente el parque), veremos que el desafío puede hacerse insostenible. Los usuarios jóvenes parecen sentirse más cómodos en los sitios en los que son protagonistas y eso se lo aseguran las redes sociales. Con un dispositivo móvil todo el tiempo a disposición será imposible retenerlos.

Aunque es una obviedad, recordemos que el valor de los espacios publicitarios está tan estrechamente vinculado al tráfico y al perfil de los usuarios como al tiempo de consumo. Es decir, el valor de los espacios está fuertemente relacionado con el tiempo de exposición del usuario al mensaje publicitario. La realidad nos ha empujado a producir contenidos breves, microformatos y microgéneros que se entrecruzan con toda liberalidad para intentar retener un público que consume en pequeñas dosis. Lo paradojal es que, para retener las nuevas generaciones de lectores, ajustamos los contenidos a unidades más confortables y próximas a sus formas de consumir y que, con el espíritu de brevedad que se ha impuesto, se ha reducido el tiempo de exposición de los usuarios a la publicidad. Estamos inmersos en una espiral que no parece tener fin. 

Los usuarios que se trasladan masivamente a los medios on line eligen pasar cada vez más tiempo en las redes sociales. Pero el consumo de tiempo por sitio difiere notablemente entre categorías de redes. Con los datos que provee Alexa.com -obtenidos de las estadísticas de navegación de usuarios voluntarios que aceptan que su historial sea registrado-, he establecido algunas categorías de consumo de tiempo, por día y por usuario.

Tipos de sitios PromedioMinutos p/día p/usuario
Buscadores (google, live/bing, msn, yahoo) 3 a 10
Redes sociales (myspace, hi5, facebook) 22 a 25
Contenidos Blogs (blogger, wordpress) 3 a 5
Plataformas de distribución de contenidos audiovisuales (youtube) 23
Educativos o culturales (wikipedia) 6
Juegos 5
Versión on line de los medios tradicionales 6
Corporativos con servicios (p.e. claro.com.xx) 7

 

Como todo promedio, estas cifras esconden las grandes verdades. Pero sirven a los efectos de hacer un ejercicio de comparabilidad que exponga el peso relativo de los diversos jugadores que compiten en esta “economía de la atención escasa”.

Facebook vs. Twitter: ¿un resultado cantado?

La lógica del ocio y del entretenimiento en la red –abandonemos por un momento la discriminatoria separación de los contenidos “informativos”- se sustenta en una modalidad de consumo fragmentada y breve. Ahora conocemos además que el usuario pasa mucho y cada vez más tiempo en las redes sociales. De la tabla anterior surge que, desde la perspectiva del tiempo de consumo, a) las redes sociales se asemejan solo a las plataformas de videosharing, b) los usuarios de los medios de comunicación tradicionales cuando consumen sus contenidos on line pasan 4 o 5 veces menos tiempo en el sitio que los usuarios de redes sociales y de plataformas de distribución de video, c) las visitas a los sitios culturales o educativos son para hacer consultas puntuales que se realizan en pocos minutos, c) los sitios corporativos retienen los usuarios solo cuando ofrecen servicios y beneficios (descargar música gratis, participar en promociones, etc.) y que el tiempo que pasan allí es similar al que pasan los usuarios de las versiones on line de los medios tradicionales.   

El tiempo total que los usuarios pasan en las redes crece, aunque con diferencias notables entre ellas. Por ejemplo, Facebook crece a un ritmo vertiginoso, casi 700% en el último año mientras que el tiempo total acumulado de los usuarios de MySpace cayó casi un tercio durante el mismo período.

Podría afirmarse que Facebook es la red social más exitosa. El volumen de sus usuarios crece mucho más rápido que el promedio de la redes. Es el 4º sitio con más tráfico en el mundo pero, sobre todo, es la red social en la que más tiempo invierten los usuarios. En EE.UU., el volumen total de minutos pasados por los usuarios en redes sociales se incrementó 83% en el último año. En Facebook, el volumen total de consumo pasó de 1.700 millones de minutos a 13.900 millones. En MySpace, sus usuarios invirtieron casi 5.000 millones de minutos en el último año. En EE.UU., el volumen de minutos consumidos en redes sociales casi se duplicó en un año.

Twitter es la red que más ha crecido en tiempo de consumo. Lo hizo a un ritmo anual del 3712%. A pesar de eso, el volumen total de minutos consumidos por sus usuarios apenas alcanza los 300 millones de minutos mensuales, cuarenta y cinco veces menos que Facebook. Twitter está lejos de imponerse en cantidad de usuarios y en minutos totales consumidos. En otros términos, con menos del 10% del volumen de usuarios que cuenta Facebook, el volumen de tiempo consumido por los usuarios de Tw en esta plataforma es varias decenas de vez inferior al que consumen los usuarios en Facebook. Incluso más, desde la perspectiva del tiempo de consumo, Twitter no solo no supera Facebook, sino que tampoco supera ampliamente otras redes, como LinkedIn, la red de profesionales más difundida en Internet, al menos no de la forma en que el rumor mediático lo refleja. LinkedIn ya supera los 200 millones de minutos de consumo total.

Creciendo Facebook y Twitter al mismo ritmo actual, Twitter necesitaría varios años para posicionarse en el primer lugar. Sí es factible que Twitter se convierta en los próximos dos o tres años en la segunda red en tiempo total consumido por los usuarios impulsado por un aumento de los tiempos de acceso a Internet a través de los dispositivos móviles.


El tipo de consumo de los usuarios de Twitter y de Facebook es muy diferente. Aunque Facebook se ajusta cada vez más a la producción de mensajes hiperbreves y a la inmediatez tan característica de la esfera Twitteriana, por ahora al menos, las separan la intención y la exigencia de tiempos de dedicación diferentes.

Las redes sociales están teniendo dificultades para retener sus usuarios. Referentes del mundo off line, hacedores de opinión y famosos, como Britney Spears, Miley Cyrus, Ashton Kutcher y Oprah Winfrey, y hasta el propio Obama, han posicionado Facebook o Twitter en el universo de marcas globales en algunos pocos meses, pero esto no significa que la construcción no sea precaria más que provisional. Aun cuando las retransmisiones de “eventos en vivo” las han ayudado, los números demuestran que más de un 60% de los usuarios de Twitter dejaron de utilizar el sitio gratuito un mes después de haberse registrado. Facebook y MySpace parecen alcanzar valores de consumo menos volátiles y un mejor nivel de retención. Menos de 1/3 no vuelve a usarlas. Aun así, tengamos en cuenta que, si en febrero de 2008, Twitter apenas contaba con medio millón de usuarios y hoy tiene más de 20, tal vez la marca tenga corta vida, pero el fenómeno tiene un impacto entre las propias redes y evidencia una tendencia en las nuevas formas de comunicar.

15
Jun
09

Algunos secretos del éxito (provisional) de las redes sociales

Acerca del proceso de multimediatización de los contenidos

Cuando los medios tradicionales se volcaron decididamente hacia la red, se multimediatizaron de manera que su naturaleza de origen se perdió. En la red, diarios, radios, revistas y canales de tv, todos se parecen. Esta convergente metamorfosis está particularmente fundada en una multimediatización creciente. Sin conocer su origen, sería difícil saber qué rol ocuparon en la era anterior. Si algo los distingue, dejando de lado por un instante las audiencias y la calidad del contenido, esto es a) la carga audiovisual y b) las estrategias participativas.

La primera, permite distinguir con cierta facilidad aun, aquellos que provienen del mundo televisivo o que pertenecen a un grupo multimedios con producciones audiovisuales predominantes. Para ellos, el costo de una creciente audiovisualización es más asequible. La segunda, las estrategias participativas, evidencia las formas que adoptan las nuevas redacciones y los modelos de negocio para establecer el diálogo con los usuarios y el control que ejercen sobre el uso de las herramientas de intercambio como la moderación, la identificación previa, la promoción del debate entre profesionales y usuarios y entre usuarios, el uso compartido de las plataformas colaborativas entre periodistas y usuarios (p.e., la plataforma de blogs de Clarín.com en Argentina), entre otras modalidades. El tipo, la calidad y la relevancia de los espacios de participación que ofrecen a sus usuarios y la formas de control sobre esta dialéctica exponen la manera en que interpretan y adaptan los roles de productor y consumidor en el proceso de (mutua)reconversión que se lleva a cabo. Un juego en el que los protagonistas deben superar barreras que jamás habían imaginado sin perder en el intento la brújula que les recuerda cuáles son sus propios fines (los de cada uno de ellos). En este recorrido hacia las míticas tierras 2.0, se suceden constantemente imprevistos que desconciertan a unos y otros.

Ambos aspectos, la carga audiovisual y las estrategias de participación, se interseccionan más de lo pensado. Existe una estrecha vinculación entre el proceso de multimediatización, cuyo vector sobresaliente tiende a ser el contenido audiovisual, y las herramientas 2.0 que dispone el medio para establecer la conversación con sus audiencias. Menos audiovisuales son sus genes, más necesidad tienen de convocar a sus públicos para enriquecer los contenidos profesionales con audiovisual a costo reducido. En Argentina, la versión on line del periódico Clarín (clarin.com) puede permitirse no tener una plataforma propia de periodismo ciudadano ni apelar a la plataforma del Grupo al que pertenece (TNylagente) porque puede echarle mano con facilidad a los contenidos profesionales de los canales de tv del grupo para enriquecer sus contenidos. Esto no le quita la posibilidad de  trasvasar el relato de proximidad que los usuarios han hecho llegar a la plataforma de periodismo ciudadano TNyLaGente cuando la necesidad lo requiere. En el otro extremo, para los que no gozan de este privilegio, Youtube es una fuente secundaria que cumple un rol central.

Aunque tal vez esta situación esté cambiando más rápidamente de lo que pensamos, seguirá manteniéndose hasta que los modelos de negocio se reconfiguren bajo el fuego cruzado del pase de facturas entre unidades internas (caso Grupo Clarín), y entre plataformas de videosharing como YT y los difusores on line (p.e. Lanacion.com). Lo que actualmente es “moderadamente tenso” es difícilmente sustentable en el tiempo. El costo broadcast es y seguirá siendo elevado.

Para aquellos que no tienen las posibilidades de tirar contenido de archivo, el costo de la multimediatización es mucho más difícil. Las estrategias de sinergia con otras industrias para obtener contenidos audiovisuales no han dado, salvo rarísimas excepciones, los resultados que podrían esperarse. Ante esta situación, todos los caminos conducen al usuario. Las herramientas 2.0 pueden servir para fidelizar, aumentar la empatía, crear una sensación de simetría, mejorar el estado actual de la relación erosionada por la crisis de credibilidad. Además, puede ser la forma más rentable a corto plazo de enriquecer los contenidos con videos producidos por usuarios, usuarios propios o ajenos. Con una plataforma a través de la cual los usuarios pueden enviar imágenes dinámicas a la redacción, los contenidos de periodismo ciudadano tienen un triple efecto: i) aumentan el volumen de carga audiovisual a bajo costo, ii) reconocen el valor económico de un (neo)periodismo de proximidad desestimado por inalcanzable, y iii) funcionan parcialmente como una plataforma de videosharing, un medio social que puede poco a poco entreverarse con otros para convertirse en una red no propietaria o consorciada.

El video en las redes sociales

Relevantes o no, conmocionantes o no, una creciente cantidad de actividades sociales tienden a tener algún registro audiovisual, y todo registro audiovisual tiende a estar en la red. Este fenómeno, que encuentra en Youtube su representación más emblemática, penetra todos los medios sociales independientemente de la categoría a la que pertenecen. La realidad es que se incrementa sostenidamente el consumo de video en las redes sociales. Estas empoderan al usuario de una capacidad extraordinaria para compartir experiencias de su vida personal o profesional a través de funciones y servicios que antes estaban distribuidas entre varias plataformas. Las redes sociales, como Facebook y MySpace, se han hecho polivalentes. A las funciones primarias para la comunicación interpersonal a/sincrónica, adicionan la producción y la distribución de contenidos de usuario, y aplicaciones y servicios de valor agregado, como la geolocalización. El usuario de Facebook puede cargar un video para compartir, grabar y enviar mensajes de video utilizando una webcam y publicar videos desde el móvil.

facebook videos de los amigos

Las redes sociales son ya una fuente de intercambio y consumo de grandes volúmenes de contenidos audiovisuales, aun cuando para ello se sirven de plataformas de videosharing. Los usuarios de las redes insertan cada vez más contenido de plataformas como YT en sus intercambios. El resultado es una tasa de crecimiento de contenidos audiovisuales en las redes sociales superior a la de las versiones on line de los medios tradicionales.

facebook video de youtube en los intercambios entre usuarios

De nuevo, el usuario gobierna. En y por uso, es capaz de remodelar cualquier arquitectura funcional que se le proponga con la finalidad de acomodarla a sus necesidades y modalidades de consumo. Y como ya lo ha demostrado la corta historia de las tecnologías IP, las arquitecturas menos plásticas son las que más riesgo corren de ser abandonadas ante la aparición de algo que resulta más moldeable para el usuario, deseoso de apropiarse de cuantas facilidades y servicios se le proponen orientándolos a sus propias finalidades dinámicas. Los consumidores se mueven con mucha rapidez. Tan fácilmente las adoptan, tan fácilmente las abandonan. El comportamiento en las redes sociales es mucho menos previsible de lo que se pensaba. Los usuarios demuestran una capacidad extraordinaria para navegar entre plataformas y “pasarse de equipo” con más facilidad que nunca. Así como MySpace fue considerado imbatible en el pasado reciente, Facebook y Twitter son considerados inmunes a los movimientos actuales. En este ir y venir la audiovisualización jugará un factor determinante.

Por el momento, según Nielsen, los usuarios de MySpace usan más el video en línea que los de cualquier otra red social. En EE.UU., MySpace distribuye más de 120 millones de videos al mes y Facebook 41 millones. Estas cifras están muy lejos de alcanzar los abrumadores resultados de YouTube. Para hacer una simple comparación, 79% de los usuarios de Internet en EE.UU., es decir, 107 millones de usuarios consumieron 6.800 millones de videos, un promedio de 63,5 videos por usuario, 6,4 horas de video on line en promedio, durante abril de 2009. En promedio general, los videos tienen una duración de 3,5 minutos. En el último año, Nielsen observó un crecimiento cercano al 50% en el tiempo que los usuarios estadounidenses pasan consumiendo video on line.

A pesar de estas diferencias, si se tiene en cuenta la curva de crecimiento de las redes, hasta YT debería interesarse a lo que sucede a su alrededor. Las redes microsegmentan los públicos con criterios mucho más precisos de modo que los contenidos que circulan pueden ser más pertinentes, aunque  no siempre esto es así. Facebook me permite entrar en contacto con allegados, amigos y familiares próximos y lejanos, y viceversa. Saber de ellos mediante mensajes escritos y audiovisuales. Pero si el intercambio incluye videos de cómo uno de mis antiguos compañeros de primaria traspasa plantines en su jardín, el valor del follow-up puede decaer estrepitosamente, aunque esto podría ser una verdad parcial en el caso de las nuevas generaciones. Twitterización y audiovisualización, son dos fenómenos que se potencian.

En principio, en los millones de comunidades creadas por los propios usuarios, el posicionamiento de los contenidos resulta más pertinente que en la gran videoteca googleana a la que le falta rigor en la clasificación y un ordenamiento muchísimo más personalizado que promueva una experiencia más individuada y ajustada a las expectativas de los usuarios. Observar cómo crece el tiempo de consumo de video en las redes puede ser revelador de la envergadura de este fenómeno. Actualmente, en EE.UU., los usuarios de MySpace pasan ya en promedio 40 minutos por mes viendo videos en esa red. Los de Facebook pasan 11. Claro que es insignificante respecto de los minutos consumidos en otro tipo de plataformas o soportes, incluyendo los medios off line. Dado que los tiempos de ocio son inelásticos, estas nuevas formas de consumo de contenidos se llevan a cabo, al menos parcialmente, en detrimento de otras formas de consumo (fenómenos de traslación off-on), evidencian una reorientación del consumo on line hacia las redes sociales y amplifican el uso intensivo y/o simultáneo de fragmentos ociosos de la vida escolar y laboral.

La velocidad con la que los usuarios han audiovisualizado los contenidos de las redes sociales es sorprendente. Reconozcamos que este fenómeno era esperable, casi ineluctable. Estando la tecnología a disposición, si de lo que se trata es de compartir remotamente las vivencias individuales y grupales, mas temprano que tarde, los contenidos audiovisuales ganarán centralidad y sincronicidad (on live). ¿Qué otra función o contenido puede agregar más valor a la fórmula primitiva de red social? Siempre existirá algo nuevo que agregue valor, pero la irrupción del audiovisual es un salto cualitativo mayor en las formas de comunicación interpersonal y social.

Entonces, ¿qué separará las redes sociales de las plataformas de videosharing? ¿Acabarán unas y otras siendo productos híbridos en los que se navegará entre contenidos de usuario (User Generated Content) y contenidos profesionales? ¿Habrá un desplazamiento de contenidos UGC de las plataformas de videosharing hacia las redes? ¿Las categorías ya tradicionales para discriminar lo profesionalmente producido de lo que no lo es, alcanzan para estudiar estos movimientos de traslación? ¿Cuánto tiempo pasará para que plataformas como YT se vuelvan las plataformas institucionales, vidrieras de contenidos de MainstreamMedia y las grandes distribuidoras de contenidos profesionales en detrimento de los medios off line? ¿Dónde buscarán los usuarios los contenidos massmediáticos para consumirlos individualmente? ¿Cuánto tiempo pasará para que las plataformas de videosharing y las redes como Facebook ofrezcan algo tan similar que cueste distinguirlas? En esta próxima batalla, las que a) fortalezcan su marca en los dos universos (on y off) y b) ofrezcan el mejor mix (pro+neo+amateur) de contenidos audiovisuales que c) puedan ser manipulados por los propios usuarios y d) organizados de manera personalizada, tendrán más probabilidades de sostenerse frente a los movimientos de los inquietos usuarios.   

11
May
09

Nuevo libro-Burbujas de ocio: nuevas formas de consumo cultural

Tapa

Eran pasadas las 22 cuando nos dijeron “se acabó, la feria cierra”. La presentación de los nuevos libros de editorial La Crujía en la Feria del Libro de Buenos Aires había durado más de dos horas. El libro que presenté en esta ocasión Burbujas de ocio: nuevas formas de consumo cultural es el resultado de una profundización de los conceptos que comencé a desarrollar en mi tesis de doctorado a principios de la década y que, desde 2006, expuse en cursos de posgrado con el nombre de teoría de la Sociedad del Ocio Intersticial. El libro “La Cuarta Pantalla: contenidos, marketing y publicidad en la TM”  sirvió de excusa para, en junio de 2008, realizar el seminario “M3: medios, movilidad y marketing” en Buenos Aires en el que describí la teoría ante un público compuesto mayoritariamente de profesionales. Más tarde, continué presentándola en maestrías, diplomados, eventos de formación ejecutiva y seminarios para directivos de las industrias de contenidos en varios países de Latinoamérica.

Sobre el libro

El libro focaliza en las nuevas formas de consumir cultura a partir de la transformación en la distribución de los tiempos de ocio, sobre todo, de las personas que habitan en las grandes ciudades. El ocio se distribuye y consume cada vez más en pequeñas dosis de fruición. La vida laboral y extralaboral se ha colmado de pequeñas pausas. Las nuevas generaciones entremezclan las actividades de producción y de entretenimiento de manera muy diferente de las generaciones anteriores. Su mundo está repleto de micropausas que coinciden con el tiempo de ver un video en Internet o consultar un blog. El ocio se ha vuelto intersticial, se escurre entre bloques económicamente productivos, entre las tareas para el colegio, en los tiempos de espera, durante los cortos desplazamientos. Con la aparición de estas burbujas de tiempo, los nuevos medios y los dispositivos móviles tienden a jugar un rol protagónico en la vida de las personas y en el consumo cultural. Son los que mejor se adaptan a estas nuevas formas de distribución de los tiempos de ocio. Más que ninguna otra, la recepción móvil favorece el empleo de estas burbujas para acceder e, incluso, producir y distribuir contenidos que, generalmente, son brevedades.

“La Sociedad del Ocio Intersticial representa un verdadero desafío para la cultura. […] Implica aceptar que los espacios perdidos otrora por falta de adaptación del soporte y del contenido pueden ser recuperados aprovechando que, como nunca antes, el soporte material (los dispositivos móviles) puede alinearse con las exigencias de la cotidaneidad. Solo hacen falta contenidos adecuados, que no por ser brevedades, son carentes de calidad. La brevedad no está condenada a ser efímera y volátil y, por ende, adjudicarle falta de valor es excesivamente prejuicioso y contraproducente. Si el contenido explota los nuevos géneros y formatos de modo talentoso e innovador, si se presenta en unidades que tienen sentido y el usuario reconoce su valor, si es personalizado y susceptible de ser consumido en un espacio-tiempo breve y de ser compartido en red, es probable que tenga consumidores.

Con el contenido y el dispositivo mejor alineados a los ritmos de las actividades económicas y sociales actuales, la lectura multimediatizada se convierte en un (nuevo) hábito y en una forma asequible de consumir cultura para personas que desde hace mucho tiempo no eran usuarias, o lo son muy parcialmente, del sistema cultural-mediático, al menos durante una breve espera, un desplazamiento, una micropausa, el tiempo que dura una burbuja de ocio.”

Espero disfruten de esta nueva propuesta de análisis y reflexión de un fenómeno social que tiende a transformar en profundidad la producción y la distribución de contenidos.

La tabla de contenidos

Cultura urbana, cultura de la movilidad, cultura global
Urbanización, desurbanización, posturbanización
Efectos de la conectividad en la caracterización de las ciudades globales
Cultura urbana, cultura mediática, cultura digital
Interacciones entre tecnologías móviles y sociedad urbana
Las megaciudades en tiempo real y sus implicancias en la gestión del espacio-tiempo
La Sociedad del Ocio Intersticial
La tensión entre ocio y producción
El ocio intersticial
El ciudadano Wi-FI
La experiencia en la esfera semipública
Los intersticios en la vida urbana
Cuando las burbujas invaden los escritorios
Las pausas en el trabajo
¿Qué hacemos en las micropausas?
Factores que determinan el uso de Internet en las pausas
El estrés de las pausas
Interrupciones evitables
La comunicación escondida
Enredados
Pausa en red
¿Ser o no ser 2.0?
Consumo de video on line en el trabajo
Los contenidos audiovisuales en la comunicación de las organizaciones
Acerca de la mensajería instantánea
¿Interrupciones disruptivas?
La controversia: ¿qué hacer con las interrupciones?
El choque de generaciones
Movilidad y consumo de contenidos
Móvil y entretenido
Hacia dónde va el mercado de dispositivos móviles
El reino de los reproductores
Es la música, estúpido
Las redes sociales en la TM
Qué hay que aprender del modelo iPhone
La guerra de los dos mundos
Hacia la Sociedad de las Comunicaciones móviles
El consumo de contenidos en la era de Internet móvil
El teléfono móvil como receptor de contenidos audiovisuales
¿Cuándo consumen contenidos en el celular?
La publicidad en el móvil: el eslabón faltante
Los contenidos de usuario y los dispositivos móviles
Microcontenidos
De una sentada
¿Nimiedades o brevedades?
De las hiperbrevedades a los cuentos cortos
Los microgéneros y la calidad
La brevedad reinante: los microgéneros en Internet
Las brevedades y las redes sociales
Contenido de usuario, contenido no estructurado
La fruición participativa
Lo bueno viene en frascos pequeños
Propuestas para un mínimo ordenamiento conceptual de los microcontenidos audiovisuales
Nuevas formas de distribución de contenidos audiovisuales
Caracterización de las plataformas de video on line
El consumo de video online
El consumo de plataformas
Los MCM como plataformas on line
YouTube vs MCM
Youtube y las nuevas formas de consumo de música
Todo lo que pueda ser un video lo será
¿Por qué todo lo que pueda ser un video estará en YouTube?
El video online y la publicidad
El video on line de larga duración
Impacto del video en el tráfico de Internet
Las 10 claves para entender la evolución del consumo de video online
Cómo se distribuyen los contenidos de TV a los móviles
Elementos para una comparación entre plataformas
Condiciones e implicancias de la evolución del mercado para la industria
09
May
09

Periódicos 2.0: quién contribuye a la conversación y cómo

En el International Symposium on Online Journalism realizado en la University of Texas el 17 y 18 de abril, dos de mis colegas presentaron las primeras conclusiones de una investigación internacional de la que participamos investigadores de siete países: Nora Paul (University of Minnesota, EE.UU.), Elvira García de Torres (coord.), Silvia Martínez Martínez y Janet Rodríguez Martínez (Universidad CEU Cardenal Herrera, España), Lyudmila Yerzer´ska (Universidad de Piura, Perú), Miladys Rojano y Mabel Calderín (Universidad Andrés Bello, Venezuela), José Azevedo y Fernando Zamith (Universidad de Porto, Portugal), Jorge Badillo (Universidad Autónoma de México) y quien suscribe.

El objetivo de esta investigación comparada es examinar qué visibilidad tienen los contenidos generados por los usuarios en los principales periódicos de Argentina, Colombia, España, Estados Unidos, México, Portugal y Venezuela, y los mecanismos de control que éstos utilizan para regular la participación de sus lectores. El programa analiza con particular detalle el desarrollo de los canales de periodismo ciudadano. La primera etapa, llevada a cabo entre enero y marzo de 2009, comprendía los tres periódicos de mayor audiencia en cada país:

Argentina: Clarín, Diario Popular y La Nación.

Colombia: El Tiempo, El Espectador y El Nuevo Siglo.

Estados Unidos: USA Today, Los Angeles Times y The New York Times.

México: El Universal, La Jornada y Milenio Diario.

Perú: Trome, El Comercio y Ojo.

Portugal: Jornal de Notícias, Correio da Manhã y Público.

España: El País, El Mundo y ABC.

Venezuela: El Universal, El Nacional y Tal Cual.

Analizamos los diarios utilizando una matriz de 276 variables.
Los principales resultados son los siguientes:

  • La forma de reconocimiento más habitual (83%) de las aportaciones de los usuarios es la lista de noticias más leídas (o enviadas, comentadas, etc.).
  • Los blogs de periodistas y encuestas o foros están situados en la página principal del 75% de los medios analizados.
  • Las estrategias 2.0 más empleadas son las que permiten a los usuarios trabajar sobre contenido generado por periodistas (hacer comentarios a las notas, p.e.). Los diarios tienden a dar más visibilidad a la participación a través de comentarios o la valoración de contenidos elaborados por los periodistas que a los contenidos creados por los usuarios.
  • Sumando los resultados por país, en España, Estados Unidos, México y Portugal es dónde los medios más promueven la participación de los usuarios comentando y valorando los contenidos de los periodistas y la incorporación de  contenidos de usuario (UGC).
  • El reconocimiento del “valor” de los contenidos de usuario mediante retribución económica es inexistente. El reconocimiento mediante la protección de los derechos del usuario que participa con contenidos es limitado o muy limitado.
  • El control de los UGC se realiza combinando de maneras diferentes los mecanismos según la herramienta (comentarios en las noticias, blogs de reporteros, blogs de usuarios, foros, canal de reportero ciudadano, etc.) de participación.

Veamos ahora algunos puntos destacados. Entre las prácticas más desarrolladas, resaltan las siguientes:

  • El diario en el que los contenidos de usuario (UGC) tienen mayor presencia en la portada es El Universal (Me) (72% de las variables examinadas), seguido de La Nación (Ar), El Tiempo (Co), El País (Es), El Nacional (Ve), USA Today y The New York Times, todos ellos con un resultado similar (59%).
  • El País (Es) es el diario que mejor resultado obtiene en la oferta de herramientas 2.0, seguido de El Tiempo (Co), Jornal de Noticias (Pt) y ABC (Es).

Acerca de las políticas de participación con contenidos de usuario, podemos destacar los siguientes resultados:

  • Un 50% de los diarios invita a enviar fotografías. Entre los que ofrecen esta facilidad, sólo la mitad de éstos estipula la cesión de derechos y menos de la mitad incluye el otorgamiento de una licencia para adaptarlas.
  • 29% de los diarios ofrece una opción para enviar videos. Entre los que ofrecen esta facilidad, más de dos tercios establece la cesión de los derechos y menos de la mitad incluye el otorgamiento de una licencia para adaptarlos.
  • En los canales de periodismo ciudadano es más frecuente la licencia para adaptar contenidos (uno de cada cuatro lo establece) que la cesión de derechos (uno de cada seis).

Los canales de periodismo ciudadano presentan una amplia diversidad de facilidades. Del análisis urge que:

  • 8 de los medios analizados (33%) cuentan con canales de periodismo: Soy Corresponsal de La Nación (Argentina), Yo Público de El Tiempo (Colombia), Reportero Ciudadano de El Universal), Yo lo vi en Milenio (México), Cidadão Repórter en Jornal de Notícias y Correio do Leitor en Correio da Manhã (Portugal), Yo, Periodista de El País (España) y Yo reportero en El Nacional (Venezuela).
  • Sólo 3 de ellos ofrecían orientaciones éticas y en los tres casos la veracidad era uno de los principios mencionados.
  • Sólo el canal de La Nación (Ar) incluía pautas sobre el estilo periodístico.
  • Los Angeles Times da orientaciones a los usuarios para mejorar las fotografías que envían y The New York Times en el caso de los vídeos.

El control de la participación de los usuarios que se realiza a través de a) la moderación, b) el registro previo del usuario, c) las reglas (normas, FAQ, condiciones de uso, guías, etc.) y c) la vigilancia de los pares (denuncia de otros usuarios), no sigue patrones comunes. 60% de los diarios analizados utiliza la moderación como forma predominante de control, seguida de la denuncia de los usuarios (56%) y del registro (55%). La moderación se asocia en mayor medida a los blogs de periodistas (64.7%) y el registro a los foros (72.7%).

Finalmente, respecto de las políticas de retribución y costo, ningún periódico de los 24 analizados ofrece el pago por las contribuciones de sus usuarios. En algunos casos, se menciona que “por el momento” no se cobra por enviar contenidos.

En los próximos meses, el programa de investigación se extenderá para cubrir los primeros diez periódicos de cada país. Y, en un futuro más próximo que lejano, con el objetivo de comprender mejor las relaciones entre usuarios (produsers) y productores, es probable que aborde otros aspectos, como la percepción y los usos de las herramientas participativas, así como el conocimiento y actitud de los usuarios frente a los aspectos éticos y legales que conciernen su participación.

Para ampliar:

El paper presentado en el simposio está accesible aquí.

Acerca del panel “Citizen Journalism, User-Generated Content and Crowdsourcing: Who is Contributing to the Conversation and Why?” del simposio.

Otros papers del simposio aquí.

Otras fuentes que pueden consultarse: OIMED Observatorio de Investigación en Medios Digitales.

04
May
09

“Ni romanticismo digital, ni la melancolía ilustrada”

En estas últimas semanas, varios colegas, docentes e investigadores, prestigiosos profesionales de los medios, han escrito entradas en sus blogs haciendo referencia a alguno de mis libros. Citaré algunos ejemplos. Pablo Mancini, que actualmente vive en Lima, Perú, donde es gerente de servicios interactivos de El Comercio ha escrito recientemente:

Los libros de Roberto Igarza y de Carlos Scolari son los que quiero recomendar con todo entusiasmo. Ambos tienen la virtud de no dejarse atrapar por la futurología barata, el romanticismo digital ni la melancolía ilustrada, epidemias académicas que en temas de ciberculturas se están llevando al cielo del olvido a tantas cátedras, corrientes de pensamiento y autores. […] Son dos libros esenciales para profesores y alumnos de materias ligadas a medios online, comunicación y periodismo digital, ciberculturas y afines. Los cuadros y semantogramas que ofrecen ambos autores son tan valiosos como prácticos.

Alejandro Piscitelli, profesor de la UBA y de otras numerosas universidades latinoamericanas, ha empleado el mes pasado la taxonomía de Nuevos Medios que propongo en el libro en su clase inaugural de la nueva Especialización en Periodismo Digital del Colegio Universitario de Periodismo de Córdoba. Primero, utilizó las categorías desde la perspectiva de la finalidad y la funcionalidad y, luego, profundizó en las subcategorías de Medios Sociales Horizontales que ofrezco.  Aprovecho para compartir con el profesor las limitaciones que tiene cualquier taxonomía -ésta es una entre muchas- para organizar un campo de estudio tan dinámico, “líquido y ubicuo” como el que nos concierne. Sin duda, cualquier clasificación “desmerece” en algo la variedad, como él señala. Franco Piccato, docente de la carrera y editor de Negocios Digitales de La Voz del Interior, Córdoba, Argentina, retomó más tarde la presentación de Piscitelli utilizando las mencionadas taxonomías. Agradezco a los numerosos docentes que, al igual que el profesor Piscitelli, emplean las propuestas que he hecho como insumo para la presentación de una clase o del debate académico. Entre otros, me permito mencionar a Roberto von Sprecher, que lo utliza en los cursos de Sociología de los medios y de las nuevas tecnologías que dicta en el Doctorado en Nuevos Lenguajes de la Comunicación (Universidad de La Laguna, Tenerife, España) y de la Universidad Nacional de Villa María, Córdoba, Argentina. Y a los profesores de la Especialización en Comunicación Digital Interactiva de la Universidad Nacional de Rosario, especialmente a Matías Manna y a los miembros de la cátedra de Redacción para los medios digitales. A todos ellos, muchas gracias.

16
Abr
09

¿Investigadores 2.0?

Los medios y los lenguajes que empleamos para comunicar los resultados de nuestras investigaciones -me refiero especialmente a nosotros, docentes-investigadores- no ha cambiado tanto como podrían haberlo hecho. Estamos ya en la era del alumno 2.0, pero lejos está la era del docente 2.0.
SciVee, fruto de esta colaboración, promueve las posibilidades de divulgar los resultados de investigaciones y los materiales de formación bajo el concepto 2.0. Los clásicos materiales de difusión ahora pueden enriquecerse con videos y otras formas y lenguajes de comunicación. Para eso, provee la facilidad de transformar las publicaciones tradicionales en un pubcast, una presentación en video o audio sincronizada con un texto. Las presentaciones pueden además acompañarse también sincronizadamente de otros materiales de exposición, como diapositivas de PowerPoint e imágenes con diagramas, esquemas y gráficos.
Los usuarios pueden crear sus propias comunidades o asociarse a alguna de las numerosas ya existentes en la web para debatir acerca de un paper o de una investigación en curso. SciVee ofrece un estudio virtual que permite al usuario sincronizar los materiales de su presentación.

De esta forma, cualquier material puede transformarse en una “conferencia” que puede ser seguida por cualquier usuario, desde cualquier lugar, en el momento que la desee.

 

 

 

 

16
Mar
09

Ni buena, ni mala, ni neutra

A Robert Martin Sánchez le gustaba compartir la pasión que sentía por su trabajo. Había sido formado para realizar una labor que demanda sólidas competencias tecnológicas. A los 46 años, ya no tenía nada que demostrar acerca de su pericia para hacer un buen trabajo. Dominaba la máquina.

El 12 de septiembre de 2008, en las proximidades de Los Angeles, el ambiente se parecía al de todos los días. Suburbios ruidosos y desprolijos, con transiciones urbanas donde nada puede distinguirse con certeza. Paisaje ecléctico en el que todo se parece y es diferente a la vez.

De pronto, Sánchez levantó la mirada. Ya era tarde. Allí venía, lo tenía en frente. Su vida terminaría en segundos, al final de la curva. Sgundos más tarde, su tren, perteneciente a la Cía Metrolink, telescopió un convoy de carga de la Union Pacific. De pronto, hubo mucho más ruido en los suburbios. Además de Sanchez, 24 personas perdieron la vida en el accidente y 130 sufrieron heridas de gravedad. El sistema de trenes de la región quedó paralizado durante largas horas y demorado por días. Por un breve lapso de tiempo, LA se conmovió.

Nota: El acceso a este video en Youtube ha quedado suspendido por orden judicial. Su restablecimiento puede demorar algunos días.

Nota: El acceso a este video en Youtube ha quedado suspendido por orden judicial. Su restablecimiento puede demorar algunos días.

Sánchez murió 22 segundos después de oprimir por última vez SEND en su celular. Sánchez lo usaba intensivamente durante el horario laboral, por lo cual ya había recibido advertencias de sus supervisores. Durante el último trayecto, habría recibido 21 mensajes y enviado 24. Los resultados de la investigación realizada por el National Transportation Safety Board, organismo del Gobierno Federal, fueron presentados al juzgado hace pocos días, mientras yo estaba de viaje en EE.UU. La investigación demostró que en los últimos días antes del accidente había intercambiado cerca de 350 mensajes de texto y, sólo durante el último día, había recibido 43. Entre sus últimas conversaciones, destacan las numerosas llamadas a jóvenes entusiastas del ferrocarril a quienes invitaba a visitarlo en su lugar de trabajo y a realizar algunos breves trayectos en el tren que conducía. Tenía muchos conocidos entre los hobbistas y apasionados del ferrocarril. Como Sánchez, existen muchos otros conductores de transporte colectivo de personas usuarios “adictos” de telefonía móvil. Ese día, Sánchez se encontró con uno de ellos frente a frente. Como quedó demostrado en la investigación, el conductor de la Union Pacific también acababa de usar su teléfono celular, segundos antes de la colisión. Además, la autopsia demostró que consumía droga. Sánchez fue quien cometió la falta. Pasó inadvertidamente una señal roja. No es la primera vez que ocurre un episodio vinculado estrechamente con el uso o abuso de los dispositivos móviles durante el trabajo. En 2002, ya ocurrió un hecho similar con trenes en Texas.

Las normas corporativas son difíciles de aplicar si las leyes no se actualizan. Metrolink no permite a los trabajadores usar el celular, pero no existen prohibiciones del Gobierno Federal. En EE.UU. prácticamente no existen restricciones legales al uso del celular. Por ejemplo, es notable la cantidad de personas que conducen en las autopistas a más de 60 m/h celular en mano. En un contexto de ubicuidad total de los contenidos y de creciente polivalencia de los celulares (cámara de fotografía, mensajes de texto, navegación en Internet, etc.), ¿qué hacer con las interrupciones disruptivas? ¿debe la ley restringir el uso en el trabajo de modo que cuando la organización lo solicite el usuario no se sienta “discriminado”? ¿cómo hacerlo de forma que cuando es necesario su uso no se encuentre inhibido por la ley? ¿cómo controlar el uso sin que el usuario-empleado pierda intimidad? Una vez más, la tecnología resuelve problemas al mismo tiempo que provoca nuevos conflictos. Como afirmaba Jacques Ellul, ni buena ni mala, pero tampoco neutra.

05
Feb
09

Razones para una Escuela 2.0 – Artículo publicado en la Revista de Educación, MinEduc, Chile

En diciembre pasado, el Ministerio de Educación de Chile publicó un número especial de la Revista Educación dedicado a Comunicación y Educación. Fui invitado a publicar un artículo acerca de los cambios en la educación que llame ”Por qué una escuela 2.0. De la centralidad a la periferia.” En esta edición especial de la revista oficial del Ministerio de Educación, comparto el honor de la convocatoria con Joan Ferrès (Universidad Pompeu Fabra), Teresa Quiroz (FELAFACS-Universidad de Lima), Jorge Huergo (Universidad Nacional de La Plata), Valerio Fuenzalida (PUC-Chile) y Guillermo Orozco Gómez (Universidad de Guadalajara, México).

Ampliamente difundida en versión papel en las instituciones educativas de Chile, también está accesible en versión digital.

 

Muchas gracias a Claudio Avendaño y Alejandra Philippi, colegas de la Universidad Diego Portales, a quienes se debe la idea y la gestión, además de dos excelentes artículos publicados en este número.

02
Feb
09

“quizá pudiese vivir sin escribir, no creo que pudiera vivir sin leer”. Mi biblioteca-blog ahora es también mi biblioteca-Google

Me ha llevado meses constituir mi biblioteca-blog. Los usuarios que la frecuentan asiduamente saben que está organizada de modo sencillo, mayoritariamente en dos niveles. Agradezco que muchos le reconozcan el valor agregado que proporciona a quienes se interesan a los temas que trato y el sentido como “curador” que he querido darle. Reúne más de quinientos documentos que he seleccionado y categorizado en no más de dos niveles después de haberlos leído. Es muy fácil de acceder.

Pero como todo lector entusiasta, mi escritorio acumula lecturas pendientes o inacabadas. Algunos libros están parcialmente fichados, otros solamente están comenzados por el capítulo que me interesaba y, probablemente, demore en invertir nuevamente en ellos mi tiempo o, tal vez, nunca lo vuelva a hacer.

Desde hace mucho tiempo, alterno las visitas presenciales a las librerías preferidas con las visitas a las librerías con presencia en la red. Desde principios de la década realizo también con cierta asiduidad la visita a algunas editoriales de menor distribución pero que suelen tener textos, que a mi juicio, son un verdadero aporte a la reflexión o al debate. Por ejemplo, es el caso de El Zorzal, de Buenos Aires.

El placer de la lectura, que me acompaña en los mejores momentos y en los peores también, me ha llevado siempre a adquirir con cierta antelación aquello que deseo leer. Los apilo en alguno de los rincones escasos de mi escritorio hasta que le llega finalmente el turno de lectura. A veces el orden previsto se modifica. Una conferencia, una pregunta de un alumno, el debate vía correo electrónico con un amigo lejano, son algunas de los motivos por el cual el número que tenía asignado puede variar. Lo que tiene de bueno es que tarde o temprano lo imprevisible modifica el orden construido, lo tuerce o, mejor dicho, lo endereza, lo hace más natural y espontáneo.

Hasta hora, la biblioteca del blog ofrece una selección amplia de artículos e informes, pero muy escasa de capítulos y libros. Si bien esta biblioteca tiene una finalidad educativa, el cuidado de los derechos de autor es una cuestión básica.

A partir de hoy, he decidido poner a disposición también mi biblioteca-Google.

Mi biblioteca-Google

Mi biblioteca-Google

Google lleva adelante una campaña de digitalización de libros como una forma de mostrar su capacidad para expandir las fronteras de la Sociedad del Conocimiento brindando el acceso masivo a un número creciente de libros. Google no está solo en esta campaña. Europeana, una iniciativa de la Unión Europea ensaya un modelo similar que busca en primera instancia poner en valor a través de la red el acervo de las grandes bibliotecas europeas. Además, pretende diferenciarse por su motor de búsqueda semántico y por el hecho de proveer un acceso simultáneo a textos, imágenes, audios y videos. Un prototipo, que funciona muy limitadamente, ya puede utilizarse en varios idiomas, aunque no aun en español.

Pero el emprendimiento de Google lleva un par de años de anticipación y, sobre todo, un acuerdo con algunas de las importantes editoriales del mundo. Google digitaliza tres tipos de libros:

  • 1. libros publicados y protegidos por derechos de autor, que aun se venden, a los que ofrece una “vista previa”, mas o menos parcial, y enlaces a los sitios dónde el usuario puede comprarlo en línea, teniendo en cuenta la dirección desde dónde está accediendo el usuario (la dirección IP de la máquina desde dónde se conecta) o el conocimiento que tiene Google de él (está registrado y sabe que es de…).
  • 2. Libros descatalogados protegidos por derechos de autor, es decir, que no se publican ni se comercializan de forma activa, lo que implica para los autores y editores la posibilidad de obtener beneficios de textos que ya están fuera del mercado.
  • 3. Libros no protegidos por derechos de autor.

La primera y segunda opción ofrece a las editoriales ensayar nuevos modelos de negocios.

Atención! Cuando Google dice “vista previa”, que es la forma de acceder a la mayoría de los libros de la 1era. Categoría, significa que sólo puede accederse a una parte del libro. Es una “muestra gratis”, uno, dos o tres capítulos, a los que el usuario puede acceder en pantalla. Nunca puede imprimir el contenido, ni extraer parte de su contenido. ¿Podría hacerse mucho más sin afectar de manera definitoria el rumbo de la industria editorial en un momento de cambio? Es un buen ensayo, prueba-error-mejora, pero es sólo eso. Uno entre muchos, simplemente que este está en manos de Google. Nuevos modelos de negocios sugirán con el tiempo, por ahora, vale la pena probar los que están accesibles y que prestan indudablemente un servicio al lector.

Google ofrece la posibilidad de que el usuario cree su propia biblioteca con estos libros, es decir, seleccione y clasifique de forma personalizada los libros de la gran biblioteca. A partir de hoy, mi biblioteca-blog se enriquece con la biblioteca que he creado para compartir con mis lectores en Google. En ella encontrarán 172 libros, al día de hoy. Contiene libros que he leído y otros que aun no he leido, que están en alguna pila de mi escritorio, cada vez más virtual, a la espera de que les llegue “su” momento.

Como siempre lo he hecho en las librerías, mi selección ha sido multicriterio. He tenido en cuenta en primer lugar, aquellos que son referenciados por un autor que he leido o porque el autor del libro es alguien que sigo de cerca (soy un lector de autores!), a quien he leido con anterioridad, que suele ser parte de mis referencias bibliográficas. Obviamente, el tema ha sido decisivo siempre.

Cuando la condición primaria no se da, es decir que el autor no me resulta conocido, lo he hecho considerando el abstract y el índice, aunque la editorial y la fecha de publicación también han sido particularmente tenidas en cuenta.

En este caso, claro está, falta el criterio precio. Bien obviamente esto no es gratuito. Google ya está insertando algunos “enlaces patrocinados” y, mañana o pasado, habrá más publicidad de ésta u otra forma, pero habrá más. Pero por ahora, la contraprestación publicitaria no es suficientemente densa, intensiva o sobreexpuesta como para evitar la prueba.

En algunos casos, para la minoría, generalmente los libros recientemente publicados, sólo ofrece reseñas o referencias a obras académicas que lo citan. Aun en estos casos, vale pena. El lector puede hacerse una idea más acabada de los que se está publicando acerca de una temática de su interés sin estar acotado a una librería virtual local o muy segmentada por idioma. Google es ante todo global.

Explórela! Vale la pena.

Mi intención es seguir ampliando el acceso a documentos que, dispersos en la red, resultan inasequibles para muchos lectores, sobre todo, por el tiempo de búsqueda, que puede ser infinito si no se siguen criterios prefijados y aplicados con firmeza, por el tiempo de selección bajo parámetros de calidad conocidos, y por el de la lectura. Lo que se está produciendo en un día es mucho más de lo que podríamos leer en años. La función de crítica literaria o de curaduría es más que nunca necesaria.

Aunque seguiré ajustando la clasificación y la selección, espero que puedan desde ahora disfrutar de estos nuevos contenidos y que esta nueva forma (mi biblioteca-Google) de compartir les resulte de interés para compartirla con otros.

A lo mejor a usted le sucede igual que a mí y, como dice Alberto Manguel en Una historia de la lectura, “quizá pudiese vivir sin escribir, no creo que pudiera vivir sin leer“.




Ver el perfil de Roberto Igarza en LinkedIn
Watch videos at Vodpod and other videos from this collection.

 

Julio 2009
L M X J V S D
« Jun    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Acceso rápido a los contenidos